El más parejo

Gustavo Szczygielski: El capitán falló en su rol y también en su juego. Debió liderar un plantel que se mostró siempre quebrado y sin rebeldía, no debió dejar que el equipo se cayera. Físicamente terminó consumido, sin fuerza y sin ninguna gana de jugar los últimos encuentros. Jugó 21´ de promedio y aportó 9 puntos por juego. Bajó en los tiros de cancha, sumó un 39% (31-80) y en libres llegó al 77%. Fue el líder uruguayo en rebotes ofensivos. Para participar en este nivel debe prepararse de otra manera, ya no tiene 20 años y todo le cuesta más. Quedó en deuda.

Luis Silveira: Antes las limitaciones que sabemos que tiene su juego a este nivel, se encarga de disimularlas perfectamente con entrega y actitud luchadora. Siempre juega a ganador, se encontró muy solo. Logró un promedio de 16´ en cancha. Finalizó con 33% en triples, 58% en dobles, 67% en libres. En rebotes ayudó con un promedio de 3 por juego.

Marcel Bouzout: Superado, lento, sin peso ofensivo y sin ninguna confianza para revertir la situación. Por antecedentes que ya dispone, debió tener otra actitud mucho más rebelde ante los problemas de su juego. Jugó 16´ de promedio y sumó sólo 4.8 puntos por juego. En dobles logró un 34% en tiros cortos y en libres un 81% (9-11). En rebotes bajó 5 por encuentro. Saldo negativo.

Juan Manuel Moltedo: Por las expectativas generadas y por su trayectoria en Italia, el mayor fracaso individual. Llegó fuera de forma a la selección y fue un jugador liviano, sin peso ofensivo y que tampoco tuvo la postura necesaria para revertirlo. Terminó jugando un promedio de 18´ por juego y apenas sumó 8 puntos por partido. En triples conquistó un 21% (8-38) y en libres un 65% (13-20). En deuda por completo. Perdió la confianza de sus compañeros y al final la del cuerpo técnico.

Somma-Kogan-Abracinskas: No lograron llegarle al plantel de la manera más adecuada. Fue un equipo sin la mentalización necesaria de acuerdo con la competencia que estaba en juego. Nunca lograron poner en cancha un equipo respetado, que defendiera, que tuviera identidad, recibió un promedio de 98 puntos por partido. Falló en la integración del plantel, debió traer a Claudio Pereyra y a algún veterano que fuera líder (Pierri) e insistió con aleros como Losada y Castrillón que poco le aportaron. Debieron ser más rigurosos con el plantel en los entrenamientos y en el seguimiento posterior. Físicamente fue un equipo que terminó fundido. Tuvieron su cuota de responsabilidad.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje