La historia no cambia y seguimos lejos
La primera parte se cerró con 11 puntos de ventaja para Brasil 46-35. El equipo celeste jugó un muy buen primer cuarto, pero los recursos sirvieron sólo para esa parte del juego. La presencia de Luis Silveira y Juliano Rivera fortificó la integración inicial. Sobre los 7´ Brasil sacaba 8 puntos, pero el equipo de Somma encontró la forma de descontar e incluso pasar. Triples de Capalbo, Silveira, más Szczygielski corrigiendo cerca del cesto, permitieron poner un parcial de 10-0, que sirvió para pasar en el marcador 18-16. Lamentablemente en ese primer cuarto y debido a su enorme esfuerzo por frenar a Marcelinho y por colaborar en las cortinas ofensivas, el «Bicho» Silveira llegó a la tercera falta. El primer cuarto nos fuimos igualados en 20. El bajón ocurrió en el inicio de los segundos diez minutos. Brasil en 3´50´´ nos marcó un contundente parcial de 14-2, que iba a ser decisivo para nuestra chance. Somma mantuvo mucho tiempo una integración con escaso gol, relegando más de la cuenta a Moltedo en el banco.
Con Helinho, Guilherme y Marcio, los celestes estuvieron en dificultades y dejaron espacios tremendos en el balance defensivo que Brasil no perdonó. Las dificultades crecieron en el tercer cuarto, Brasil controló cómodamente a Uruguay y le anotó un parcial amplio de 24-12, para distanciarse por 23 unidades. El equipo fue demasiado anunciado en su juego, no tuvo opciones claras del perímetro y quedamos muy expuestos al juego de Szczygielski. Nuevamente ante Brasil tiramos la toalla al inicio del segundo tiempo.
Entramos a los encuentros sin la mentalidad necesaria para poder modificar esta historia que nos continúa amargando pero ponemos una línea a este comentario y pensamos en esta noche.
A pesar de todo, la chance sigue estando. Ahora no hay excusas, EEUU y Venezuela son los rivales a vencer en estos dos días y la posibilidad está. En los jugadores y el cuerpo técnico está en cambiar lo mostrado y dejar otra imagen.
Razones de una derrota
– En el inicio del segundo cuarto, Brasil nos anotó un parcial de 14-2 en apenas 3´50´´ que resultó decisivo para no encontrarle más la vuelta al partido. Hasta ese instante era parejo. La defensa uruguaya no realizó un balance adecuado, permitiendo fáciles contragolpes de los norteños.
– El tercer cuarto fue peor, todavía. Brasil sin coronar una actuación brillante, ni mucho menos, nos colocó un parcial 24-12 en ese período, para culminar venciéndonos 70-47 (23)
– Uruguay fue nuevamente un equipo estático en ofensiva. Las defensas nos controlan fácilmente debido a lo anunciado de nuestro juego. Lo más grave sigue siendo la actitud derrotista, es un plantel que se quiebra muy rápidamente.
Lo sorprendente es que estos mismos jugadores eran distintos. *
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