Los tricolores visitaron el legendario "Abasto"
La delegación viajera de Nacional se alojó para el partido ante los «santos» en un Hotel de la cadena Holliday Inn, ubicado sobre la Avenida Corrientes, prácticamente enfrente al Shopping «Abasto», donde estuvo ubicado el famoso mercado, reducto de legendarios personajes de la farándula porteña, y entre otros, del «Mago» Carlos Gardel. En horas de la mañana, la mayoría de los jugadores albos cruzaron hasta el centro de compras de cuatro pisos, aprovechando para hacer alguna «comprita» y dejar correr el tiempo jugando a las populares «maquinitas».
Alguno de ellos, salieron por una de las puertas laterales, que precisamente da a la calle que lleva el nombre del «zorzal criollo», en la que se ubica una estatua suya y un restaurante, llamado «la Recova de Gardel.»
Frente al mencionado hotel, donde además de Nacional se encontraban alojadas las selecciones de basquetbol de Argentina y de Lituania, la calma duró el día del partido hasta las 18:30 hs, cuando el sonido del bombo y el redoblante se adueñaron de la escena, anunciando la llega al lugar de la barra de aliento tricolor, que en buen número cruzó a la vecina orilla.
Los hinchas tricolores «coparon» Corrientes, vistiendo la arteria de rojo, azul y blanco, entonando los clásicos cánticos, que fueron retribuidos desde una de las ventanas por Marco Vanzini y Damián Rodríguez, que se asomaron a saludar a sus seguidores.
Uno de los hechos sobresalientes en la comitiva de hinchas tricolores, fue la presencia de un ciudadano italiano, Doménico Porzio, llegado hace pocos días de la ciudad de Sorrento (Nápoles) para visitar Uruguay, y aprovechó la ocasión para cruzar el charco y ver a los tricolores en acción.
Cuando llegamos al Estadio de San Lorenzo, las puertas del mismo se encontraban cerradas todavía, ya que solamente una hora antes del cotejo (20:05) fueron abiertas permitiendo el ingreso del público.
El «Nuevo Gasómetro», inaugurado en 1993, es un Estadio bastante atípico si tenemos en cuenta a los que estamos acostumbrados en nuestro país; con tribunas sumamente altas y empinadas, que tienen sus luces en la parte superior de las tribunas laterales, con algunos lujos en su construcción (al palco de prensa se accede solamente por ascensor, por ejemplo), pero con la «culpa» de estar ubicado frente mismo a una «villa», lo que determina que aparezca como uno de los más peligrosos (según reconocen los propios hinchas de San Lorenzo) de la ciudad porteña.
Por ese motivo «acá tenés que venir en auto, es complicado si venís caminando», comentó un hincha de «El Ciclón» en lo previo al partido. Esto determinó que la Policía Federal Argentina instrumentara un importante dispositivo de seguridad para proteger a jugadores e hinchas tricolores, que fueron acompañados hacia y desde el Nuevo Gasómetro por motos y patrulleros, hasta el hotel.
A pesar de lo antedicho, el único hecho «importante» de violencia en esa zona, ocurrió cuatro años atrás, en ocasión de un clásico entre San Lorenzo y Huracán,
Ese día, según comentaron parciales santos a LA REPUBLICA, único medio escrito presente en la ocasión, existió un «acuerdo» con la policía para que no se metieran, y el enfrentamiento entre barras en las cercanías del Estadio acabó con un muerto.
El partido entre tricolores y azulgranas no fue la única preocupación de los uniformados porteños en esa noche, ya que durante esa jornada fueron levantados diecisiete «piquetes», quedando en pie solamente tres (según anunció en conferencia de prensa el ministro Ramón Mestre), uno solo en el Gran Buenos Aires y otro en la provincia de La Rioja. Además, un importante número de efectivo se ubicaron en las cercanías de Plaza de Mayo, para «controlar» la masiva concurrencia que se dio cita en el lugar, y que originó verdaderos ríos humanos por las principales arterias bonaerenses.
La única complicación en materia sanitaria que tuvieron los albos en la ocasión, fue un tirón sufrido por Alvaro Meneses en el músculo posterior de pierna izquierda.
La delegación tricolor fue encabezada por Oscar Zeballos y Juan Ache en forma oficial, habiendo concurrido también a observar el encuentro los dirigentes Víctor Della Valle, Alvaro Rafaelli y el presidente Eduardo Ache.
El capitán del club, Zeballos, se ocupó de cada uno de los detalles para que todo saliera de la mejor forma, preocupándose incluso por resolver las dificultades que pudimos tener los medios periodísticos presentes, radio Sport 890 y LA REPUBLICA. *
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