Danubio ganó con pasta y oficio
Los de la franja hicieron suyo el clásico en blanco y negro ante los bohemios, en forma justa y merecida, aunque es importante resaltar que Wanderers luchó hasta el final sin resignarse a morder el polvo de la primera derrota del campeonato.
Ver a Danubio con la batuta de Krasouski era todo una novedad para los fanáticos de la franja que en buen número acompañaron al equipo al Prado, pero la fisonomía de los danubianos y el esquema táctico no cambió demasiado.
Sin embargo –pese a los dos goles anotados– muchos habrán añorado al goleador Javier Chevantón, que se llevó sus goles al fútbol europeo, porque hay situaciones de juego en las que el «Cheva» estaba para resolver. Como contrapartida Danubio ganó en técnica y clase cerca de la última zona rival, con la vuelta de un hijo pródigo como «Polillita» Da Silva, que no pudo tener mejor debut que anotar un gol, que le da ese toque sutil de calidad, propio de los que saben mucho con la pelota.
El entusiasmo de Wanderers
Por su parte Wanderers fue siempre entusiasmo en todas sus líneas, donde Guglielmone fue el abanderado buscando todas las pelotas que rondaban el arco franjeado; pero le faltó la estocada final. Después hay que resaltar los chispazos de Bengoa, la fuerza de Eguren, que fue de más a menos, el temperamento de Machado y algo de De Souza. Con ese panorama, el oficio de los jugadores de Danubio fue volcando poco a poco la balanza a su favor hasta que a los 28´ Ignacio Risso enfiló hacia el arco y cuando salía el portero Nannis la mandó al fondo del arco.
Con el escore a favor y el trámite dominado, Danubio se sintió muy cómodo y dejó hacer el gasto a Wanderers.
Para el complemento se dio la misma tónica, con el dueño de casa volcado completamente al ataque en busca de empatar mientras los defensas danubianos se las ingeniaban para desbaratar cualquier intentona bohemia.
Da Silva selló el partido
En tanto esperaban agazapados para dar el manotazo letal, que llegó a los 20´ cuando la pelota le quedó servida a Da Silva, quien con toque sutil mandó el esférico a dormir a las piolas bohemias. Aunque faltaba mucho para el final todo hacía pensar que salvo un brusco giro del partido, a Danubio no se le podía escapar esta primera victoria. Después del gol de Da Silva el gasto de Wanderers fue mayor y también más grande las dificultades para anotar el descuento, aunque para ello, debió aparecer Bordad con buenas atajadas y la defensa danubiana debió desdoblarse para agrandar este dos a cero que selló el primer partido del torneo Apertura 2001. *
WANDERERS: 0
Mauricio Nanni (5)
Andrés Scotti (5)
Julio Ramírez (5)
Alejandro Curbelo (6)
Walter Surraco (4)
Ronald Ramírez (5)
Sebastián Eguren (4)
Fernando Machado (5)
Julio De Souza (5)
Walter Guglielmone (6)
Rodrigo Bengoa (4)
Cambios: 63´Sergio Blanco (5) por Sebastián Eguren, 71´ Claudio Dadomo (5) por Walter Surraco, 80´ Roberto Fernández´ (-) por Julio de Souza.
Suplentes: Alejandro Grandi, Diego Bonilla, Gabriel Rodríguez, Darwin Ferreira.
DANUBIO: 2
Ignacio Bordad (6)
Jorge Anchén (5)
Eber Moas (5)
Máximo Lucas (6)
Wald Báez (5)
Pablo Lima (5)
Pablo Gaglianone (5)
Marcelo Sosa (6)
Ruben Olivera (5)
Ruben Da Silva (6)
Ignacio Risso (5)
Cambios : 64´Rodrigo López (4) por Ruben Olivera; 83´Cristhian Callejas (-) por Ruben Da Silva.
Suplentes: Jorge Contreras, César Pellegrín, Gerson Viera, Bruno Silva, Diego Perrone.
Cancha: Parque Alfredo Viera.
Jueces: Sergio Komjetan, Pablo Fandiño e Igor Moreira.
Goles: 28´Ignacio Risso (D), 65´Ruben Da Silva (D)
Amarillas: 52´Pablo Gaglianone (D), 9´Ronald Ramírez (W), 67´Andrés Scotti (W), 88´´ Marcelo Sosa (D)
Rojas: no hubo.
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