El libro del Picaflor

–Picaflor, ¿qué quilombo se armó en la Audaf que hizo que se suspendiera la Asamblea el viernes pasado?

–Se pudrió todo. Unilateralmente, el Consejo Ejecutivo dejó cesantes a todos los miembros del Colegio de Arbitros, incluidos los miembros técnicos, que, de acuerdo al todavía vigente convenio, eran nominados por la Audaf y no podían ser cuestionados por los clubes.

–¿Y ahora?

–Habrá un compás de espera hasta esta noche, para saber la posición de la Asamblea General de la AUF. Posteriormente, la Asamblea de Audaf, que fue convocada también para esta noche, definirá su posición.

–Así que Martínez Bazán, Jorge Márquez y el padre Popelka también fueron «boletas».

–A priori, podría decirse que sí, pero según le informaron miembros de la Comisión Directiva de Audaf al Troquílido, ellos aguardarán que regrese Figueredo, porque el acuerdo logrado por Feldman y Olivier Viera es que los asesores técnicos se designarán de común acuerdo entre la gremial y el Ejecutivo, con el posterior visto bueno de la Asamblea General. Y ahí reflotarían a Martínez Bazán, Jorge Márquez y al padre Popelka. Pese a que Nacional tampoco los quiere a ellos y pidió borrón y cuenta nueva, el contador Feldman le manifestó a LA REPUBLICA que ellos defenderán con uñas y dientes a los tres representantes, porque consideran que realizaron una excelente labor en la Comisión Técnica.

–Me comentaron que también hay problemas entre los Internacionales. ¿Sabe algo?

–La semana pasada, los Internacionales –mejor dicho los que están en el grupo de los dinosaurios– habían decidido convocar a una reunión con carácter de urgente para fijar posición respecto a las negociaciones que Feldman y Viera estaban llevando a cabo. Esto determinó que uno de ellos, con mucho predicamento dentro del grupo de los revolucionarios, anunciara que se abría y de ahora en más sólo va a acatar los mandatos de la Comisión Directiva, electa por la masa social.

–¿Quién dio el portazo y se mandó mudar?

–El árbitro asistente internacional Carlos López. Según le comunicaron al plumífero, este señor no quiere saber más nada con los dinosaurios y ya les anunció que no lo inviten más a reuniones porque no está dispuesto a perder el tiempo. Además, se da un hecho trascendente: de acuerdo a la observación que le hizo el Ministerio de Educación y Cultura al gremio, el Estatuto no establece ninguna categorización entre los socios activos, por lo que tanto los Internacionales como un árbitro de cuarta categoría, gremialmente, tienen los mismos derechos y obligaciones. López, que no es de arriar con el poncho, se calentó y anunció que no va a participar más de medidas corporativas que los internacionales pudieran adoptar.

–Todos los días surge un problema nuevo en la interna de la Audaf, ¿no?

–El horno no está para bollos. Según le han comentado al Troquílido, Carlos López podría ser el compañero de la fórmula del contador Feldman (45) –a fin de año llega al límite de edad– en las elecciones del próximo 24 de agosto, por lo que, de confirmarse la versión, en enero de 2002 podría ser el nuevo presidente de la gremial, si los revolucionarios ganan nuevamente las elecciones. Además, tiene gran chance de representar al referato uruguayo en el Mundial de Corea-Japón, en su condición de árbitro asistente.

–¿Ya se conocen los nombres de los árbitros que van a ir al Mundial por Uruguay?

–No ponga en boca del plumífero lo que este no ha dicho. Carlos López, por las excelentes calificaciones que ha tenido en todos los torneos internacionales que ha participado, tiene muchísima chance de ir al Mundial el año próximo. La designación de un árbitro va a depender de que Uruguay clasifique o no. Si la Selección Nacional no llega a ir, es muy difícil que la FIFA nomine a un árbitro pero lo que sí es seguro es que asistirá un línea. En este escenario es que crece la chance de Carlos López. *

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