Uruguay dejó el alma en la cancha y cayó dignamente
Nunca es lindo perder. Para los uruguayos la derrota, en esta selección, es el bajón. Es entrar al vestuario pateando los bancos y con los ojos llenos de lágrimas. Esa fue la imagen del «rejuntado» que compitió en la Copa América y cayó en semifinales frente a México por 2-1. Pero algo positivo pudimos ver, como antes y como siempre los jugadores dejaron el alma en la cancha y dieron todo lo que estuvo a su alcance. El equipo se murió en los minutos finales debido a que estos jugadores no están en su plenitud física, y el hecho de jugar el segundo tiempo con un futbolista de menos hizo que el esfuerzo fuera mayor. México tuvo más la pelota en el primer tiempo, pero no ofendía en profundidad hasta que llegó el tempranero gol a los catorce minutos de Borguetti, luego que culminó una gran jugada de corte individual. Colectivamente funcionaba mejor el equipo de Púa, pero individualmente definieron los mexicanos. Salió el equipo a buscar el empate y lo logró a los 32 minutos cuando Richard Morales encontró el golpe de cabeza en el área que venció al «Conejo» Pérez.
Luego todo igual, México con la pelota intentaba llegar al arco de Munúa con toques y cortaba la defensa. Arellano fue el que más nos complicó demostrando tremenda habilidad para eludir rivales. Y cuando se terminaba la primera parte, Uruguay recibió un golpe muy duro cuando se fue expulsado Carlos María Morales. Si bien pudo estar bien expulsado, no le tembló el pulso al argentino Sánchez para sacar la tarjeta sobre el uruguayo. Pero no expulsó a Aspe, que jugó regalado todo el segundo tiempo. México pegó mucho más que Uruguay, sin embargo ni siquiera mostraba la amarilla para los mexicanos. Esto cambiaba los planes y el segundo tiempo sería diferente.
México nos respetó
Víctor Púa no realizó variantes para enfrentar la segunda parte, pues la expulsión de Morales no alteraba el planteamiento defensivo de Uruguay. Pero fue un tiempo dramático, que presentó un México respetando a los celestes y con mucha cautela para manejar el balón. Un penal les dio la posibilidad de batir a Munúa, que fue la figura de la cancha y se atajó todo, porque luego de este gol Uruguay se fue con todo en busca del empate y los verdes, que tocan bien, encontraron los espacios para estar cerca del gol. Sim embargo Munúa lo evitó en reiteradas oportunidades. Pero el seleccionado azteca respetó a los celestes y tampoco salió con gran disponibilidad a liquidar el partido, y esto que fue aprovechado por la entrega de los jugadores uruguayos, hizo que el partido fuera dramático hasta el final. Los aztecas no son un gran equipo, juegan bien con la pelota en los pies y encontraron mucho espacio cuando Uruguay en el segundo tiempo prácticamente les regaló la cancha y se recostó a esperar.
A cambio solo ofrecía la posibilidad de un milagro de Richard Morales, que aportó el gol y alguna jugada individual. Cuando los minutos avanzaban, Púa probó con Ruben Olivera sustituyendo a Lemos y tampoco se logró el desnivel.
La sorpresa para muchos, no para nosotros que lo conocemos bien de otras giras cuando juvenil y de lo que realiza en Fénix, fue Fabián Stoyanoff, que dejó rivales por el camino, encarando hacia el área y obligó a la falta en reiteradas oportunidades. Desfachatado, atrevido, ni se dio cuenta que el partido era una final y jugó igual, que cuando sorteaba chircas y rivales en la canchita del barrio Sarandí. De todas maneras, con los futbolistas arrastrando su existencia por la cancha, agotados por el esfuerzo, fueron al área rival a buscar el empate en algún cabezazo, hasta que Sánchez lo terminó.
Fue digno, esta selección llegó a Colombia totalmente devaluada, ellos dentro del campo lo transformaron en un rival a respetar. Quizás se dio la lógica, y «metiendo» emparejaron las diferencias con rivales y quedamos entre los cuatro mejores de América. Ya está, cumplieron con dignidad y eso es lo que va a reconocer el pueblo uruguayo. Estaban desahuciados cuando partieron de Carrasco y demostraron que hay jugadores que dejan la vida en la cancha cuando tienen una celeste puesta. *
URUGUAY 1
Gustavo Munúa (8)
Jorge Anchén (4)
Joe Bizera (5)
Gonzalo Sorondo (5)
Carlos Gutiérrez (5)
Pablo Lima (7)
Christian Callejas (5)
Diego Pérez (6)
Rodrigo Lemos (5)
Carlos María Morales (5)
Richard Morales (5)
Suplentes: Adrián Berbia, Alejandro Curbelo, Andrés Martínez, Sebastián Eguren.
Cambios: 60´ Carlos Díaz (5) por Jorge Anchén, 68´ Ruben Olivera (6) por Rodrigo Lemos, 75´ Fabián Estoyanoff (6) por Joe Bizera.
MEXICO 2
Oscar Pérez (6)
Miguel Zepeda (4)
Manuel Vidrio (6)
Rafael Márquez (5)
Ramón H. Morales (5)
Gerardo Torrado (5)
Alberto García Aspe (7)
Ramón Carlos Morales (6)
Jesús Arellano (7)
Johan Rodríguez (5)
Jared Borguetti (7)
Suplentes: Oswaldo Sánchez, Octavio Valdez, Daniel Osorno, Tesario Victorino.
Cambios: 33´ Sigifredo Mercado (5) por Miguel Zepeda, 55´ Antonio De Negris (6) por Johan Rodríguez, 62´ Alberto Rodríguez (5) por Rafael Márquez.
Goles: 14´ Jared Borguetti (M), 32´ Richard Morales (U), 66´ Alberto García Aspe (M) de penal.
Tarjeta roja: 45´ Carlos María Morales (U), 87´ Alberto García Aspe (M), 92´ Richard Morales (U) y Manuel Vidrio (M).
Tarjetas amarillas: 21 Alberto García Aspe (M), 38´ Rafael Márquez (M), 44´ Pablo Lima (U), 53´ Jorge Anchén (U), 58´ Christian Callejas (U), 77´ Antonio De Negris (M), 86´ Gonzalo Sorondo (U), 95´ Gerardo Torrado (M). ,
Cancha: Estadio Hernán Ramírez Villegas (ciudad de Pereira – Colombia).
Jueces: Angel Sánchez (Argentina) (4), Valter Reis (Brasil) y Jorge Díaz (Chile).
Público: 20.000 espectadores.
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