El libro del Picaflor
–Picaflor, ¿ qué previsiones políticas tiene para esta semana?
–Hoy se reúnen los presidentes de los clubes para tratar de ponerse de acuerdo por el tema del Colegio de Arbitros. Usted ya sabe que los dos temas que no lograron reunir mayoría fueron el número de integrantes del cuerpo y el sistema de las designaciones de los árbitros (sorteo, sorteo calificado o ponderación técnica), lo que permite vaticinar que no será fácil para los presidentes ponerse de acuerdo.
–Escuché que los árbitros no se opondrían a perder protagonismo político dentro del Colegio de Arbitros. ¿Qué opinan los dirigentes al respecto?
–Las cosas por su orden. Los dirigentes, por unanimidad, resolvieron retomar la administración y conducción política del Colegio de Arbitros para terminar con el afán protagónico de los agremiados de acceder a la conducción de Audaf, para estar más cerca de los eventuales beneficios que el ejercicio de la profesión les puede otorgar, más allá de sus condiciones técnicas. Por lo tanto, que ahora los árbitros digan que están de acuerdo con que sus representantes en la Comisión Técnica se ciñan a funciones puramente asesoras no es más que reconocer la realidad. Y como dice el contador Damiani, la realidad es como es y no como la pintan.
–Ayer me enteré, en Juego Limpio, que Méndez dio un paso al costado y no va a participar de la puja electoral de Audaf.
–Es una posición muy respetable de Gustavo Méndez. En lo que discrepa totalmente El Picaflor con el joven Internacional es sobre quién recae actualmente la responsabilidad política de administrar la Audaf…
–Los dinosaurios siguen insistiendo en que el presidente transitorio es Martín Vázquez.
–Es un grave error. El acto administrativo, emitido el pasado 9 de julio por el Ministerio de Educación y Cultura, en su parte resolutiva, no establece que las autoridades actuales que preside el contador Feldman sean ilegítimas…
–Pero ellos anunciaron que volverán a impugnar la Asamblea del pasado jueves porque consideran que el presidente de la misma debió ser Vázquez y no Feldman.
–En Derecho no se puede interpretar las normas más allá de lo que ellas establecen. El acto administrativo del MEC dice claramente, en su numeral 1º, que el Estado no hizo lugar a las peticiones de los dinosaurios de suspender las elecciones generales del pasado 17 de abril ni a la anulación de las elecciones internas.
–El grupo de Méndez insiste en que si las elecciones fueron hechas violándose el Estatuto, por ende, son ilegítimas sus autoridades.
–Pero en la parte resolutiva –que es lo único que se puede recurrir administrativamente de un acto emitido por la autoridad competente; no se impugan los vistos, considerandos ni resultandos– el Ministerio de Educación y Cultura fue categórico y no hizo lugar a la petición de los dinosaurios. Por eso, en el numeral 2º, la secretaría de Estado intimó a los revolucionarios, «bajo apercibimiento, con las medidas más severas», a, en un plazo de 60 días, convocar a nuevas elecciones y a derogar el reglamento interno que violaba el estatuto.
–Pero Méndez & cía afirman lo contrario.
–Mire, en el numeral II) del visto de la resolución que firmó el ministro Mercader dice que los «Fiscales de Gobierno de 1º y 2º Turno informaron que corresponde rechazar las peticiones de obrados, de anulación de las elecciones internacionales habidas y la suspensión de las elecciones generales del 17 de febrero de 2001, en tanto el Ministerio de Educación y Cultura no puede modificar decisiones del ámbito interno de las Asociaciones Civiles…»; más claro, echele agua… La percepción que tiene el plumífero es que si los dinosaurios vuelven a impugnar la asamblea de Audaf del pasado jueves, pueden exponerse al ridículo jurídico, porque lo importante es que se anuló el Reglamento Interno que ellos habían impugnado y habrá elecciones generales nuevas en la gremial, como ellos querían. Así que ahora lo que tienen que hacer es ejercitar la democracia. Presentar una lista y que gane el mejor. *
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