Lemos paralizó el corazón de los uruguayos

ARMENIA (ENVIADO ESPECIAL)- Que Rodrigo Lemos es un jugador de una clase impresionante, nadie lo puede negar. Nuevamente jugó un partido brillante y se transformó en figura de los celestes, pero además tuvo la no pequeña responsabilidad de tirar el penal que empataría el partido. Sin lugar a dudas no le tembló el pulso, o en este caso el pie, por la forma en que lo ejecutó y le dio el empate parcial a los celestes. Pero el grupo de uruguayos periodistas, instalados todos juntos en el sector del palco de la prensa, casi nos morimos de un ataque al corazón, pues todos sabíamos que Rodrigo «picaría» esa pelota, pues en las prácticas lo hace continuamente y tanto Adrián Berbia como Gustavo Munúa ya lo conocen y debe cambiar el estilo para que no se los atajen. Pero el uruguayo, reeditando al gran Panenka, aquel jugador checo que sorprendió con su forma de ejecutar los penales, cuando por primera vez en la Eurocopa de 1976 se plantó frente al arquero sensación del momento, el alemán Meyer y cuando llegó le hizo «un globito». Podía salir bien, como fue, o si el arquero se quedaba parado también lo haría con el balón.

Pero por suerte el arquero Erick Lonnis se tiró hacia la derecha y la pelota ingresó mansita, suavemente en el arco. Pero imagino que los uruguayos en nuestros país sufrieron lo mismo que nosotros aquí.

Además cuando lo fueron a sustituir, se fue al lado opuesto del campo y se puso a conversar con un jugador rival dando la espalda a la cancha, por lo que supuestamente no veía el cartel luminoso que portaba el cuarto árbitro con el número 9, para que saliera de la cancha.

Luego de un buen tiempo, cuando le avisaron, caminó lentamente hacia el árbitro, al cual saludó, y finalmente partió hacia los vestuarios. Esa picardía fue muy necesaria en un momento que hubo que calmar el partido, demostrando también su experiencia. *

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