El Libro del Picaflor

–Picaflor, ¿qué novedades nos preparó para hoy?

–Usted sabe que hay un tema que puede desencadenar un gran problema en la Asociación. Por ahora nadie le ha dado pelota porque afecta sólo a los pobres pero, llegado el momento, el Consejo Ejecutivo podría quedar recontrapegado.

–Cuente, cuente.

–Hay varios clubes que están evaluando jugar o no el Campeonato de la Liga Metropolitana Amateur, la querida ex «C» y la antiquísima divisional Extra.

–¿Qué pasó?

–Desde hace varios días los integrantes de la Mesa Delegada están haciendo contactos con los clubes de la Liga Profesional de Primera División para intentar convocar una Asamblea Extraordinaria que modifique la injusta decisión que eliminó sin causa justificada el ascenso y descenso entre la «C» y la «B».

–¿Y por qué recompensa deportiva competirían los clubes de la «C»?

–Por el simple gusto de gastar plata. Nada más.

–Pero dígame una cosa: ¿a quién se le ocurrió tan brillante idea?

–La intención de los dirigentes de las ligas profesionales era fortalecer las mismas y ampliar la base del fútbol amateur. En un momento se planteó la posibilidad de incorporar a la Liga Universitaria al proyecto, a los clubes de OFI del área Metropolitana pero la misma feneció al nacer. Resulta que ahora los dirigentes de los clubes de la «C» empezaron a tirar los números y se encontraron con que para jugar por nada el Campeonato Uruguayo tienen que reunir nada más y nada menos que unos $ 70.000. Como podrá imaginarse, nadie está dispuesto a poner esa cantidad de plata si no tienen la posibilidad de pelear por el ascenso a la «B».

–Troquílido, usted, que es de olfato refinado, ¿qué piensa que puede pasar?

–Hay clubes que no tienen interés en participar en el Torneo de la Liga Amateur de la AUF y quieren tener una respuesta de la Asamblea General para decidirse. Según le han comentado al plumífero varios dirigentes, el Campeonato Uruguayo de la «C» podría desinflarse si no reinstalan el régimen de ascenso y descenso con la Segunda División Profesional. Ellos están dispuestos a aceptar que si un club logra el derecho deportivo de ascender y no reúne las condiciones reglamentarias para jugar en el régimen profesional, le ceda el lugar al siguiente en la tabla que esté en condiciones de hacerlo. Lo que no quieren es jugar por un simple trofeo, poniendo de su bolsillo $ 70.000.

–Sinceramente, nadie había dicho nada de este tema.

–Ocurre que la gran prensa deportiva está para otra cosa. No se olvide que la «C» no se televisa, nadie invierte dinero en ella, no se sponsoriza, está identificada con clubes de barrios de poco poder adquisitivo que impiden que lucren con ella. Eso determina que los periodistas no le den pelota, salvo honrosas excepciones, entre las cuales se encuentra LA REPUBLICA. Pero mire que el horno no está para bollos y si la Asamblea General no modifica el Reglamento, la AUF podría perder una divisional que tiene nada más y nada menos que 85 años de vida.

–Sería otro eslabón más para la administración de Figueredo.

–Sería bochornoso. El Picaflor confía en el criterio de la mayoría de los clubes profesionales de la «A», que van a acceder a lo que la «C» está reclamando. Ningún torneo futbolístico puede ser atractivo si no tiene implícito una recompensa deportiva. Y para la «C», ese premio es el ascenso. En la medida que se extinga, la divisional no tendría razón para seguir subsistiendo. Ahora la pelota está en poder de los «ricos» del fútbol profesional.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje