El Libro del Picaflor

— Troquílido, ¿qué me dice de las últimas declaraciones que realizó a un vespertino, el Zar del fútbol uruguayo.

— Una vez más le levantaron un centrito a la olla para que el hombre entrara a cabecear, solo en el área y después poder festejar con la boca llena de gol y de soberbia.

–¿El Picaflor estará en esa lista de periodistas amarillistas que Casal calificó?

— Terminantemente, no. Quizás, en esa lista que Casal tiene en su mente de periodistas amarillistas, figuren aquellos que, por ejemplo, en 1993 lo masacraban en las páginas de los diarios, en las pantallas de televisión y frente a los micrófonos de las radios y ahora, los tiene apasionados, en su empresa. Los demás, siguen manteniendo su coherencia.

Nadie puede dudar que el Toto Da Silveira, uno de los referentes máximos del periodismo deportivo uruguayo, ha mantenido, en el acierto o en el error, una línea de pensamiento bien definida respeto al fenómeno Casal en el fútbol uruguayo y a los jugadores «repatriados».

Pensar que el Toto puede ser uno de los frustrados y amargados en la vida que larga todo el venéno contra la organización del Zar, es una aberración. Algo similar, ocurre con Sánchez Padilla que es otro de sus opositores.

Afirmar que el director de Estadio Uno es un frustrado en la vida, un perdedor, es no conocer su historia personal.

Otros ejemplos podrían ser Gustavo Antonini, Enrique Yanuzzi, el doctor Juan Carlos Paullier y pocos más…¿Quiénes más han estado en contra de Casal?

–Usted le ha dado como con un caño, por lo que es factible que lo tenga en la lista de los amarillistas.

–Una pavada que no resiste el menor análisis lógico. Lo que Casal debe saber es que en un sistema democrático, las discrepancias son saludables y aunque a él le duela; la verdad dice que, mientras él es cada vez más millonario, los clubes están cada vez más muertos de hambre. Si los que dicen esto significa que son amarillistas, bienvenido ese adjetivo del Zar. ¿Sabe una cosa?

— No tengo conocimiento.

La nota a Paco Casal, publicada en el vespertino de la calle Paysandú en la víspera, debería ser motivo de análisis del Consejo Directivo del Círculo de Periodistas Deportivos del Uruguay. Los que trabajan en el periodismo saben bien que el término amarillista, es para descalificar un estilo periodístico falaz, inmoral, sensacionalista.

Por lo tanto, como ha ocurrido con otros personajes del fútbol, el Círculo de Periodistas debería intimar al señor Francisco Paco Casal, identifique públicamente, quiénes son esos periodistas que no tienen moral, amarillistas y que presente las pruebas que certifican ese agravio público gratuito.

— Sinceramente, una idea muy astuta del Troquílido.

— Pero corresponde y el Círculo debería tomar esta iniciativa de inmediato y, en caso que el Zar del fútbol uruguayo no identifique a los periodistas amarillistas y sin moral y no aporte las pruebas, inmediatamente, debería adoptar en su contra la misma resolución que por ejemplo sacó contra Miguel Puppo en su momento: «declararlo persona no grata y cortar el trato profesional».

— ¿Y qué van a hacer Kesman, Muñoz, Goñi, Juan Carlos Scelza que son socios del Círculo y empleados de Casal?

— Cumplir con la decisión del Círculo, como buenos asociados.

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