De la complejidad a la simpleza, de lo absurdo a una relativa coherencia

Los caminos por los que transita nuestro principal deporte van de la complejidad a la simpleza y de lo absurdo a una relativa coherencia. Las sorpresas parecen no tener fin, en lo deportivo y ní hablar de las decisiones de los sabios, fuera del terreno de juego, encabezados por este pequeño gladiador, el señor Presidente de la administración AUF Eugenio Figueredo y su ilimitada capacidad personal para generar beneficios propios. Debe quedar registrada en la peor historia digerencial de nuestro fútbol, confunde absolutamente el hecho de que a Uruguay le vaya tan mal deportivamente, institucionalmente y a su presidente le vaya estupendamente bien.

Como consecuencia de lo expresado, ante está instancía determinante por la cual deberemos atravesar mañana martes frente a la selección de Chile, nos encontramos otra vez ante la gran incógnita de lo que puede suceder. Si nuestra selección es un rompecabezas, el fútbol de cabotaje no le va a la zaga. Peñarol, hace un par de semanas, se asemejaba a la jaula de las locas, a su técnico le tiraban de tres, lo desestabilizaban, lo enjuiciaban negativamente esperando el minímo tropiezo del equipo para voltearlo sín miramientos.

Hasta su galardonado capitán, establecía una determinación supuestamente definitiva, manifestando que si su conjunto no era el campeón se retiraría de Peñarol. Sín embargo, una semana después, es líder del campeonato con firmes posibilidades de campeonar.

Nacional, que supuestamente es el que juega mejor al fútbol colectivamente en nuestro país, empata frente a Cerro en su más híbrida producción del año. Tenfield decreta la convocatoria de cinco de sus titulares para la selección, supuestamente, su chance era miníma para jugar frente a Jorge Wilsterman por la Copa Libertadores en la altura de Cochabamba.

Sin embargo, otra vez para el asombro, el tricolor se despacha con la mejor producción fútbolística de los últimos años en el exterior. Indudablemente, el idóneo conductor futbolístico del conjunto de Los Céspedes demuestra una vez más un conocimiento profundo de su «metier», incluyendo a Alvaro Meneses que hacía más de seis meses no jugaba.

Con Ruben Sosa sin continuidad, con el Polillita Da Silva en similares condiciones, para traerse una clasificación asegurada que le significa unos 400.000 dólares, nada menos.

Si alguien tiene una vaga idea de cómo se desarrolla este tan complejo fútbol nuestro debería compartir semejante intuición. Ni Mandrake tendría la osadía de pronosticar lo que puede ocurrir dentro de media hora.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje