GLORIOSA, CELESTE. SE ESFUMO LA ILUSION DEL TITULO, PERO VENDIMOS CARA LA DERROTA EN UNA CAMPAÑA EXCEPCIONAL

Que nada nos borre la sonrisa

Pese a la derrota ante la selección holandesa, en la tarde de ayer volvieron a verse festejos en muchos puntos de la ciudad ­como seguramente también en el interior del país­, en una actitud destacable por parte de muchos compatriotas, que priorizaron la campaña del equipo celeste en Sudáfrica 2010 por encima del resbalón sufrido en el partido semifinal.

Las ilusiones de volver a conquistar una Copa del Mundo se esfumaron en la tarde en esos tres minutos fatales que le permitieron a los naranjas conseguir una ventaja que no pudimos absorber en los minutos finales, en los que Uruguay volvió a emocionar a propios y extraños con esa vergüenza puesta de manifiesto en la cancha en unos minutos en los que acorraló a los finalistas en su propia área.

Esos minutos finales en los que el equipo charrúa sacó a relucir todos sus argumentos anímicos pusieron por un instante a Uruguay al borde del milagro nuevamente, como ante Ghana, pero esta vez faltó tiempo. La reacción del final también fue la que ambientó seguramente algunos de los festejos.

Las banderas, camisetas y caras pintadas que esperaban el pasaje a la final volverán el próximo sábado, y seguramente el lunes, cuando miles de personas se vuelquen a las calles para recibir a los integrantes del seleccionado.

Una vez más, como había ocurrido en el encuentro de los cuartos de final, la Plaza Independencia volvió a verse desbordada de gente, pues miles de personas concurrieron al simbólico punto de la ciudad para ver el cotejo en pantalla gigante; esta vez, la mencionada pantalla se instaló a una altura mayor que en el compromiso anterior, de modo de permitir una mejor visibilidad a la distancia. En las horas previas al cotejo, cuando ya se había reunido un número importante de personas, una fina llovizna amagó con estropear la fiesta, pero luego de guarecerse algunos minutos bajo los techos más cercanos, la lluvia desapareció durante los noventa de juego.

También en el remozado Auditorio del Sodre se congregó un número muy importante de personas para seguir las incidencias del encuentro, entre ellas varias personalidades de gobierno, como el presidente de la República José Mujica junto a su esposa, la senadora Lucía Topolansky, los ministros Eduardo Bonomi, Héctor Lézcano y el sub secretario del Interior Jorge Vázquez; allí también fueron invitados integrantes de los planteles de Sexta y Séptima División de varios equipos, en el marco del proyecto «Pelota al medio a la esperanza» y varios chicos pertenecientes al INAU.

También en la embajada holandesa ­decorada con globos y camisetas celestes­ las autoridades diplomáticas holandesas vieron el partido junto a la comunidad de aquel país.

En la primera semifinal, ambas selecciones sufrieron dos ausencias por suspensión: nuestros rivales no contaron con el lateral derecho Gregory Van der Wiel ni el volante Nigel De Jong, en tanto el maestro Tabárez no pudo contar con Jorge Fucile por acumulación de tarjetas amarillas ni con Luis Suárez por la tarjeta roja vista ante Ghana (ambos siguieron las incidencias del juego en la tribuna junto al cheff Aldo Cauteruccio), pero tampoco contó con Diego Lugano y Nicolás Lodeiro, ambos lesionados.

Para el encuentro del próximo fin de semana quedarán habilitados ambos suspendidos, mientras se espera por la evolución del capitán Diego Lugano; además, la sanidad celeste deberá evaluar el estado de Diego Forlán, que ayer se retiró del campo después de jugar todo el partido con una importante molestia en un tendón en la parte alta de la pierna derecha.

Ante las ausencias, el entrenador celeste debió recurrir a Martín Cáceres para cubrir el lateral izquierdo, permitiendo el debut del último jugador de campo que quedaba por debutar (de los 23 los únicos que no han jugado son Juan Castillo y Martín Silva).

También volvió a la formación inicial «Palito» Pereira y jugó por primera vez como titular Gargano.

Uruguayos y tulipanes habían disputado cuatro partidos hasta ayer con estadística favorables para los celestes: en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928 se dieron dos victorias celestes, al igual que en el Mundialito del 80. A nivel de Copas del Mundo, los números siguen siendo favorables a los naranjas, que vencieron dos a cero en Alemania 1974 y ayer sumaron su segundo éxito.

Varios cientos de uruguayos llegaron en las últimas horas a Sudáfrica para ver los últimos dos cotejos de su selección, viéndose obligados en algunos casos a pagar sumas bastante elevadas por las entradas para ingresar al Estadio; sin embargo, la localidad más «cara» ayer parece haberla pagado un hincha francés, que le compró a un japonés una entrada, que valía doscientos, por quinientos dólares.

Cabe recordar que la selección que venció a Uruguay ayer lleva un invicto de casi dos años y suma veinticinco partidos sin derrotas. Fue el primer equipo en clasificar a la Copa del Mundo al ganar su grupo en forma anticipada, y hasta el cotejo de la víspera había recibido tres goles en contra, dos de ellos penal y uno solo de campo, por lo que los celestes le anotaron más que en todo el torneo hasta el momento.

Varios de los jugadores que estuvieron ayer en cancha son pretendidos por clubes ingleses: el Manchester United quiere sí o sí a Wesley Sneijder, mientras el Totenham quiere incorporar a Diego Forlán, o en su defecto a Luis Suárez.

Con la victoria de la víspera, Holanda se afianzó en el octavo puesto de la tabla histórica de los mundiales (Uruguay lo alcanzaba en caso de ganar) sacando una ventaja de cuatro unidades sobre los celestes. Brasil sigue a la cabeza con 147 puntos, Alemania tiene 137, Italia 107, Argentina 89, Inglaterra 68, España 62, Francia 61, Holanda 51, Uruguay 47, Suecia 45, Yugoslavia 39, México 36, Polonia 35, URSS 34, Hungría 33, Bélgica 29, Austria, Checoslovaquia y Portugal 28.

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