Otros tiempos
Cuando el «Che» García tomó el mando de la Selección Mayor de Uruguay en el 2003, borró de un plumazo a Marcelo Capalbo. La apuesta fue a dos «desconocidos»: Leandro García Morales y Martín Osimani, que debían afrontar un Sudamericano de locales con la presión que le significaba a ellos jugar ante un Cilindro y una afición que les iba a exigir resultados más allá de la apuesta a futuro. Capalbo se fue en el anonimato, al igual que el «Flaco» Szczygielski, Pierri, Tato López, Peinado, el Fefo Ruíz, Fonsi Nuñez, entre otros. No seguir en la Selección, fue algo muy pesado para estos, porque vistieron de gloria al basquetbol uruguayo, dentro y fuera de fronteras. Ahora, por temas físicos Osimani y García Morales se bajan y muy tranquilos plantearon a los dirigentes y a los técnicos que no juegan. Desde la Federación (Castillo) hasta el propio cuerpo técnico (Jauri) les hablaron en todos los idiomas para que jugaran. No hubo caso. No toman parte de este proceso. A Batista en un momento se le juzgó (y mal) por que se dijo que quizás no podía venir a un torneo. Siempre vino, incluso estando en la NBA. En el último año jugó una enorme temporada en la ACB de España, la segunda mejor Liga del Mundo, y fue el mejor reboteador (por si fuera poco). Y acá está. No le duele nada. No necesita descanso (Osimani hace cuatro meses que no juega, a Leandro se le ofreció incorporarse dos semanas antes del Sudamericano). El capitán entrena en Welcome con Fittipaldo, Calfani,Charquero, el Enano Martínez, Diego González, y el resto. Es ejemplo, como lo tienen que ser Leandro y Martín. Y en ellos se fijan todos. Los nuevos convocados y los que están siempre. Uruguay en el Preolímpico de Las Vegas 2007 y el Premundial de Puerto Rico 2009, desplegó un enorme talento, y arañaron la clasificación. Pero para llegar a estos torneos hay que pasar por un Sudamericano y no dar ventajas a nadie. Uruguay no es Brasil ni Argentina, que pueden armar tres selecciones. Los olímpicos del 52 y 56 iban a todas. No pensaban en los contratos, el físico, los interminables viajes. Iban a todas. Y eran ejemplo. ¡Y se colgaron una medalla olímpica!. Estaban. ¿A Moglia o Lovera, se les iba a pasar por la cabeza decir que no a la Selección?. Imposible. La Selección es la Selección.
Y a la que muchos deben estar agradecidos. García Morales y Osimani en primera fila como otros. Porque de seguro al momento de firmar un contrato en la trayectoria del jugador en algún renglón debe decir «integrante de Selección Nacional» o sino de eso se encarga de informar el representante. ¿Cuánto vale eso? Mínimo, pero mínimo: no darle la espalda a la camiseta de tu país.
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