Ingleses piden pruebas para "matar" a Larrionda
El arbitro uruguayo considerado Nº 1 pasará a la historia por no haber validado un gol legítimo de Inglaterra contra Alemania, que pudo haber cambiado la historia del torneo.
En el centro de prensa de Pretoria, los colegas ingleses han buscado con afán a periodistas de esta parte del mundo, con el propósito de hurgar en la historia del juez compatriota que junto a sus colaboradores fue obligado a hacer las maletas y en las próximas horas estará de regreso en Montevideo.
En las últimas horas, el colega argentino Ezequiel Fernández Moores, del diario «La Nación», le envió un correo electrónico desde Sudáfrica, a este periodista, comentándole de la campaña internacional que estaban organizando los periodistas ingleses y alemanes, para «matar» a Jorge Larrionda y querían materiales de su pasado negro como árbitro en Uruguay y Sudamérica.
Inmediatamente, los periodistas brasileños les alcanzaron el video del gol que Larrionda le anuló a Adriano, en un partido de Brasil contra Colombia por las Eliminatorias del mundial, donde se apreció que el balón había ingresado dentro del arco pero el árbitro no convalidó el mismo.
La gran presión de los inventores del fútbol y de la prensa europea sobre la FIFA determinó que ésta decidiera despedir a los seis árbitros uruguayos que estaban en el Mundial: Jorge Larrionda, Mauricio Espinosa, Pablo Fandiño, Martín Vázquez, Carlos Pastorino y Miguel Nievas.
Lo mismo aconteció con la terna italiana que dirigió el otro partido que generó polémica: MéxicoArgentina, donde se comieron un gol off-side de Carlos Tévez, encabezada por Rosetti.
Para «limpiar» a Larrionda
La FIFA reaccionó de inmediato tras los errores de Larrionda y Rosetti y para preservar su imagen y demostrar que los árbitros se equivocan, porque son seres humanos, invitó a los periodistas extranjeros a compartir la concentración y un entrenamiento de los jueces, en la ciudad de Pretoria.
Allí, se desafió a los periodistas que quisieran actuar durante unos minutos como líneas, a desempeñarse como asistentes al costado del campo de juego y se les entregó un banderín.
La jornada fue filmada por el equipo técnico del comité de arbitraje y al término del entrenamiento, se reprodujeron las imágenes y los instructores de FIFA analizaron el trabajo de los periodistas.
Sólo el 30% de las jugadas fueron correctamente apreciadas por los colegas, lo que dio pie a que los funcionarios de la FIFA les explicaran que es mucho más fácil criticar desde fuera de la cancha que tener la responsabilidad de impartir justicia dentro de ella.
La prensa internacional interpretó que la invitación de la FIFA, fue una respuesta marketinera para intentar limpiar un poco la nefasta imagen que dieron al mundo Larrionda y Rosetti y ratificar una vez más, que solo los seres humanos son capaces de equivocarse.
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