LA HORA SUDAMERICANA
Ayer culminó la segunda fecha del primer ciclo del mundial para dar comienzo hoy a la desembocadura de la fase de grupos. Es hora entonces de hacer un breve balance, ya que comienzan a perfilarse algunas tendencias que siempre serán provisionales y tal vez reciban algunas desmentidas, tanto de la realidad inmediata cuanto de la posterior fase eliminatoria. Si el fútbol excluyera las sorpresas se llevaría con ellas la pasión y el encanto. Sin embargo la incerteza nunca es plena. Hay un complejo e inestable punto de equilibrio entre el pasado inmediato, la curva específica de rendimiento, el sustrato individual y colectivo de un equipo, y los caprichos del azar y la improvisación. Forma parte de la utopía futbolística la idea según la que los resultados son un reflejo numérico de la acumulación de méritos y un dictatum último de la justicia.
Para Sudamérica, este es, hasta aquí, el mejor mundial de toda la historia y sólo una verdadera catástrofe posterior podría impedir que en conjunto sea el mejor de todos. Los 5 representantes del subcontinente están invictos. Sobre 10 partidos disputados ganaron 8 y empataron 2. Hasta hoy, los 5 lideran cada uno de sus grupos: Uruguay el grupo A por diferencia de gol, Paraguay el grupo F por diferencia de puntos y Argentina, Brasil y Chile los grupos B, G y H respectivamente por puntaje ideal. Considero muy probable que todos ellos consigan el primer puesto de cada grupo. Argentina, Brasil, Chile y Uruguay lo lograrían incluso con un empate, cualquiera sea el resultado del encuentro restante. Sólo si Paraguay empatara podría perder el primer lugar en caso de que Italia goleara a Nueva Zelanda, pero obviamente ganará el grupo si gana también el partido. Si los 5 ganan su grupo evitarán el confrontamiento entre sí, para lograr de este modo una verdadera polarización subcontinental, preeminentemente con europeos occidentales. Una resultante inédita y admirable. Inversamente, buena parte de los grandes equipos europeos están en una situación sumamente comprometida y deslucida. Francia ya no depende de sí, sino del resultado de Uruguay y México, además de la imperiosa necesidad de golear a Sudáfrica. Su perspectiva inmediata es seguir los pasos de repatriación de Anelka. Inglaterra tiene un puntaje proporcional a su deslucido y anémico nivel de juego y deberá enfrentar al líder Eslovenia que, aunque no es un gran exponente, se mostró hasta ahora como lo mejor de un grupo débil y puede dejar su lugar a manos de Estados Unidos, que fue hasta ahora un equipo ordenado y batallador. Italia no ha exhibido más que Inglaterra, aunque no tiene la presión de un equipo que le muerda los talones con las posibilidades de los norteamericanos. Ganándole a Eslovaquia y presuponiendo la victoria de Paraguay sobre Nueva Zelanda, clasificará arañando. De lo contrario se marchará a la península. Lo de España resultó entre pobre y regular, incluyendo el triunfo de ayer sobre Honduras, aunque algo de volumen de juego pudo verse en sus dos encuentros: ante Suiza no mereció perder, aunque se anudó en su propia impotencia. No sería tan complicada su situación si no hubiera perdido el primer encuentro. Suiza puede complicarlo si gana como es probable su último partido. Sólo ganándole a Chile, para lo cual debería cambiar notoriamente su estilo de juego, se aseguraría un lugar.
Alemania y Holanda, aún con limitaciones, se han mostrado como los exponentes más sólidos de Europa. Lo de Portugal no puede evaluarse porque Corea del Norte se entregó completamente luego del primer gol. Tuvo un debut para el olvido y una goleada que se explica sólo por el derrumbe coreano. Europa oriental es desorientación fragamentaria y el continente anfitrión una sumatoria de fracasos. Tal vez Corea del Sur y Japón, por los asiáticos, logren pasar a la fase eliminatoria a pesar de su tibieza.
Todo hace prever que, con alguna que otra inserción asiática o una sorpresa inesperada, por el embudo eliminatorio irán pasando a confrontarse una Sudamérica en ascenso y una Europa occidental aletargada y mustia. De todas formas, el carácter eliminatorio de la fase siguiente hace jugar además aspectos psicológicos y circunstancias fortuitas que pueden producir resultantes inesperadas.
El análisis no puede resguardarse sólo en la certidumbre de los hechos sino intentar establecer líneas tendenciales predictivas. Al modo de una pitonisa, ya que no han existido pitonisos en la historia, trazaré la prognosis de la fase que hoy comienza a concluir.
Grupo A:
Primero Uruguay, segundo México. Uruguay comienza a afianzarse en su juego confiando en la posesión de la pelota y el orden colectivo. Ha sido lo mejor del grupo. Tiene orden defensivo y pressing en procura del balón. México inversamente, si bien después de Uruguay es el mejor, muestra ingenuidades defensivas y escasa potencia adelante.
Grupo B:
Primero Argentina, segundo Corea. Argentina ha sido hasta ahora lo mejor del mundial. Hará muchísimos cambios hoy, pero su banco de suplentes conforma un equipo entre los 10 mejores del mundo. Ganará sin dificultades. Con Nigeria eliminada probablemente venza Corea o empate y la derrota de Grecia lo clasificará.
Grupo C:
Primero Eslovenia, segundo Estados Unidos, aunque puede conmutarse el orden. Eslovenia no mostró nada más que cierto orden y disciplina y un estilo de juego bien europeo pero sin individualidades. Jugará contra la desesperación inglesa. Es probable que logre al menos un empate y clasifique. Estados Unidos parece muy superior a Argelia ya eliminada. Si gana y empata Eslovenia ganará el grupo.
Grupo D
Primero Alemania, segundo Serbia. Alemania después de Argentina fue lo mejor. Su derrota no merece descuido. Influyó la expulsión de Klose y los pésimos cambios realizados por el técnico que sumaron desesperación. Ghana, a pesar de estar liderando el grupo ganó con un penal infantil y no es medida para Alemania.
Serbia está repuntando y seguramente venza con facilidad a Australia.
Grupo E
Primero Holanda, segundo Dinamarca. Holanda no es la máquina naranja del ´74. Pero es regular y ordenada. Juega contra el pobre Camerún, ya eliminado.
Dinamarca no jugó un mal primer tiempo ante Holanda. Mereció irse en ventaja en ese período. Tiene más oficio que Japón.
Grupo F
Primero Paraguay, segundo Italia. Los guaraníes han jugado muy bien ambos partidos. Los all whites han sido una sorpresa pero son muy inferiores a Paraguay. Ganará muy probablemente.
Italia no es mucho más que Eslovaquia pero tiene un oficio enorme para jugar mal y obtener buenos resultados en mundiales. Será hasta injusto, pero Italia es históricamente la herida de la justicia.
Grupo G
Primero Brasil, segundo Portugal. Brasil es el tercer mejor seleccionado del mundial hasta ahora. Probablemente le gane a Portugal que recién tendrá su medida en este partido.
Pero difícilmente Costa de Marfil logre una goleada por más de 7 goles como para disputarle el segundo lugar a Portugal.
Grupo H
Primero Chile, segundo Suiza. Chile juega mucho mejor que España. Tiene debilidad ofensiva pero un gran ubicuidad en la cancha que le permite multiplicar las piernas y hacerse de la pelota.
Es muy improbable que España lo supere. Suiza, tiene serias dificultades para llegar al arco contrario, pero no pasará zozobra alguna en el suyo ante Honduras. Venciendo a Honduras logrará su objetivo ante la impotencia española. A partir de hoy ya no habrá más lugar para las predicciones. El futuro es hoy.
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