A LA C: EL GRUPO DE LOS BLOOPERS

Como si no bastara con la Jabulani, los bloopers de arqueros contribuyen decisivamente a darle suspenso a los partidos y desconcierto a los hinchas de las selecciones en las que juegan estos desdichados protagonistas. Al menos eso ha sucedido en el débil grupo C, aunque no con exclusividad, ya que el arquero Justo Villar de Paraguay le regaló el empate a Italia. No es que pudiera esperarse algo excepcional en este grupo que parecía confeccionado a pedir de Inglaterra, aunque tampoco la pobreza resultante hasta aquí. Lo cierto es que Robert Green pasará a la historia de los mundiales por olvidarse el cuerpo muy al costado de sus débiles manos. No fue muy diferente la situación con el argelino Chaouchi, quien no olvidó estrictamente su cuerpo sino la posición a partir de la cual el rebote puede salir hacia adentro. Ignoró las leyes elementales de composición del paralelogramo de fuerzas. Eslovenia y Estados Unidos, glorificados con sendas dádivas.

Siendo algo más escrupulosos, deberíamos convenir que débil es un adjetivo que no hace justicia a la verdadera endeblez e incapacidad de los cuatro integrantes de esa zona. Por un lado, Inglaterra y Estados Unidos quienes abrieron la competencia con un empate en el Royal Bafokeng Stadium de Rustemburg, terminaron alegrando solo a los norteamericanos a causa del peso histórico de los inventores del fútbol que perdieron los planos del invento en el camino. Su júbilo final ante el resultado no debería llevar a la simple conclusión de la (de hecho inexistente) superioridad inglesa. El capitán Steven Gerrard nos ilusionó a todos con la apertura tempranera del marcador a los tres minutos del primer tiempo, sobre todo por la factura del tanto, pero la luna de miel con la expectativa se diluyó de inmediato. Un lateral ofensivo en la derecha para Terry, que tocó para Heskey, quien finalmente habilitó a Gerrard para definir, insinuaba mucho más que el tedio posterior. Con mucha dificultad Estados Unidos intentó dar vuelta la situación a los tumbos. Colectivamente nada de nada, aunque en el plano de las individualidades Landon Donovan mostró algo de su técnica poniendo buenos centros para Onyewu, quién los desperdició en la instancia definitoria.

El empate de Dempsey gracias al blooper de Green, no explica el resultado. Un regalo semejante solo sirve si se acompaña de ausencia de creatividad y audacia del adversario, que ha caracterizado a la presentación inglesa. Los del Reino Unido tuvieron más de un tiempo para desnivelar. Fabio Capello, el director técnico inglés, deberá preocuparse más por el pésimo nivel de su equipo que por el reforzamiento anímico del portero. Consciente de no encontrar respuestas en el juego de su equipo, Capello hizo un cambio cuando apenas se habían cumplido los 30 minutos de juego. Wright-Phillips, compañero de Carlos Tévez en el Manchester City, ingresó por un Milner inexistente en el campo de juego.

En el otro encuentro, Eslovenia no sólo se encontró con el regalo del blooper sino con el liderazgo del grupo C tras vencer a Argelia por 1-0, que jugó los últimos 20 minutos del encuentro con un jugador menos. Robert Koren fue el autor del gol de la victoria, a diez minutos del final del partido. Las dos selecciones llegaron al mundial colgadas del pincel, como para despertar entusiasmo o siquiera curiosidad. Argelia accedió a un Mundial tras 24 años, después de superar a Egipto en un desempate. Los eslovenos, también a último momento en repechaje, derrotaron a Rusia que se quedó sin participación. Argelia estuvo al principio algo mejor destacándose Belhadj y Halliche mientras Birsa para su oponente. El segundo tiempo podría haberse ahorrado directamente a no ser por dos detalles decisivos: el ingreso de Ghezzal por Djebbour que en 15 minutos se ganó una amarilla por un agarrón desde atrás y una segunda por una mano tan ingenua como las de su arquero y obviamente el blooper del gol.

La mayor atracción del partido estuvo en la tribuna ya que Argelia tuvo un hincha de lujo: Zinedine Zidane quién posiblemente reemplace al actual entrenador Rabah Saadane después de este mundial por sugerencia del propio presidente argelino, Abdelziz Buteflika, si es que se anima con este arquero y plantel en general. Sin embargo será útil destacar que este mundial mostró la contracara de algunos goleros inspirados. Por un lado el sudafricano Khune, que aguantó el resultado cuando México lo acosaba con dominio sostenido y sólo fue abatido cuando Márquez quedó solo en el borde del área chica, además del nigeriano Enyeama, cuya actuación ya comentamos en su enfrentamiento a Argentina.

Si en este grupo C no se corrigen groseros errores y alguien apuesta por mayor audacia y creatividad, podría ahorrarse el pasaje de dos de ellos a octavos que lejos de constituir un premio para lo mejor posicionados, podría constituir una tormentosa condena.

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