LA PELOTA QUE DOBLA
Argentina venció a la Jabulani luego de que Corea se aprovechara de la crisis griega, que en la cancha se muestra más grave aún que lo que anuncia su economía. La indómita pelota playera que hasta ahora ha estado convirtiendo profesionales en reboteros y al campo de juego en una mesa de villar, no por su verde paño sino por la complejidad de las carambolas, fue vencida por la gambeta, la pared y la triangulación colectiva. Junto con Alemania, los rioplatenses fueron los únicos que se animaron a dominarla, ponerla bajo las suelas y tapones y hacerla rodar disciplinadamente. Por abajo, contra la tendencia levantisca y saltarina del nuevo plástico de Adidas, cada vez más alejado de los gajos de cuero cosidos a mano entre tientos engrasados. También con algunas limitaciones pero vale mucho la intención de jugar.
El análisis de los teutones será motivo de otras líneas. Lo que nos importa aquí es que la Selección albiceleste derrotó además a los fantasmas de una clasificación angustiosa producto de un juego deslucido, desordenado y renunciante a sus raíces y tradiciones, hasta el límite del desahogo final a último minuto en un Centenario incrédulo y entristecido. Venció además a la irracionalidad, capricho e improvisación de un director técnico inexperto, tan inexpresivo en el banco como groseramente locuaz en los medios, al que sólo le faltó incluir a Ricardo Fort entre sus auxiliares para disimular con escándalos mediáticos la ausencia de consistencia estratégica. Argentina ya había aportado dosis notable de ridiculez durante la dirección de Passarella cuando sumó al combate al pelo largo de sus dirigidos las excusas de impotencia en el manejo del balón en la altura con la expresión «la pelota no dobla». Es un paso adelante que, aunque el ridículo continúe, la pelota empiece a doblar.
¿Habrá recibido esa selección un baño de racionalidad o un curso acelerado de ordenamiento táctico su cuerpo técnico? Algo de eso debe haber o bien algún acompañamiento consejero se imponga al amiguismo adulatorio, aunque si algo le sobran son jugadores de primer nivel. Parcialmente se nota un cambio en la disposición en el campo y en la actitud de los protagonistas. Al punto de negar, en la práctica pasada, supuestas confidencias, como jugar con línea de cuatro defensores centrales o sin delanteros de área.
Es prematuro poder juzgar en un partido las posibilidades de superación del caos pasado. No sólo por la flexibilidad exhibida en esta oportunidad, sino porque a diferencia de la mayoría de los equipos participantes, cuyas chances dependen casi exclusivamente del acierto del orden táctico y la dirección técnica, Argentina tiene la mayor concentración de futbolistas exitosos en las mejores ligas en el mejor momentos de sus carreras, como jamás tuvo en su historia. Incluyendo a la afamada selección del 86 en la comparación. Casi al punto en que bastaría con decirles «vayan y jueguen…» para hacer un gran papel. Es prematuro además por la inocencia con que Nigeria le planteó el partido. ¿Quién dejaría a Messi o a Tévez libre para recibir tanto en la mitad de la cancha como en la puerta del área? ¿Quién no anticiparía la recepción de la pelota por parte de Higuaín desde la medialuna en adelante poniéndole un marcador fijo?
No sólo la estadística es abrumadora y revela la diferencia abismal entre ambos equipos a diferencia de lo que indicaría el resultado, sino que además es muy destacable la calidad y volumen de juego con que se arriba a las situaciones que estadísticamente se consignan (ver el detalle en recuadro). Si consideramos jugadas potencialmente peligrosas (excluyendo las de real peligro de gol), Argentina tuvo 17 contra 4 de Nigeria. Si ahora aludimos a goles perdidos prácticamente frente al arquero o el último defensor son 10 para Argentina contra 4 de Nigeria. Messi tuvo 7 situaciones directas de gol en las que 5 fueron conjuradas por mérito del arquero o defensor (a los 5´, 17´, 36´, 80´, 89´) y dos por rematar al bulto exigido (48´y 64´). Higuaín perdió 3 goles abajo del arco, de los cuales en dos de esos casos hay mérito del arquero además de errores del atacante (20´y 65´) y la restante por exclusivo error propio (3´).
Ante esta evidencia, resulta insoslayable la figura del arquero nigeriano Enyeama que sacó 6 mano a mano o pelotas imposibles a los ángulos de los dos máximos goleadores de los dos principales equipos de la liga española. Inversamente, el golero Romero no tuvo trabajo alguno y su única intervención fue rechazar con los puños un tiro al cuerpo del ingresado delantero Martins.
Argentina logró este desempeño, no exento de algunas otras debilidades además de la inexactitud ofensiva en la última jugada, a través de un dibujo táctico heterodoxo y flexible. En primer lugar porque la línea de tres declamada no fue tal estrictamente, ni tampoco una de cuatro integrada exclusivamente con defensores centrales. Más bien fue una línea de cuatro, particularmente al replegarse, con un volante sin experiencia de marca que por tal razón resultó superado cada vez que los nigerianos se lo propusieron por la izquierda de su ataque. Jonás Gutiérrez no pudo proyectarse por el lateral (cambiado respecto a su función habitual), ni tampoco defender con solvencia. Pero la mayor sorpresa no fue esa, sino haber dispuesto a Tévez como mediocampista por esa franja, aunque más de una vez se lo viera cerrarse hacia el medio como un mediapunta retrasado. Lanzado al ataque, Argentina dispuso un raro 3-3-3-1, sumando a Jonás en el medio como auxilio de Verón y Mascherano y disponiendo a Tévez, Messi y Di María delante de ellos y puesto a defender un 4-2-2-1-1 con el retroceso de Tévez y Di María.
En el segundo tiempo, el esquema pasó a ser más clásico con Verón no tan cerca de Mascherano en doble 5 sino más próximo al 8 clásico y con Gutiérrez que queda de 4 fijo. Higuaín y Tévez de punta y Messi más libre por izquierda. Sin embargo, la posición más rígida de Jonás no llevó tranquilidad por la banda derecha de forma tal que con el cambio de Burdisso por Di María hubo un nuevo cambio táctico. Además de ubicar al experimentado jugador de la Roma como marcador lateral derecho, Jonás se corrió a la posición de Di María como mediocampista izquierdo con Maxi Rodríguez de 8 en reemplazo de Verón, aunque Tévez bajó más libre a enganchar en el medio y Messi fue de punta con Higuaín primero y Milito después. Ante todos estos cambios posicionales, no sólo Nigeria no marcaba, sino que además seguía con su única y férrea configuración de 4-4-2 inamovible. Cierto es que Argentina sufrió al final, más por cierta sensación de falta de confianza que por peligro efectivo y que exhibió algunos desacoples defensivos, pero es destacable que siguió tirando paredes y generando situaciones de gol hasta el minuto ´90. También mostró variantes en el juego aéreo de pelota parada, más allá de la fortuita circunstancia del gol de Heinze en un corner. Le era importante ganar en el debut y lo hizo con solvencia y de forma indiscutible por juego colectivo y por algunas individualidades sobresalientes. Messi en primer lugar al estilo de su mejor juego en el Barcelona. Seguridad en los experimentados centrales que jugaron la final de la Champions League (De Michelis y Samuel), el despliegue habitual y la buena distribución de los jugadores que militan en la Premier League (Tévez y Mascherano). No estuvieron a la altura de las expectativas: Verón, que falló en varias entregas, y Di María que no logró mostrarse como opción de pase mientras Jonás Gutierrez e Higuaín tuvieron una jornada para el olvido. Argentina cambió su cara, genera expectativas, oxigena el hasta ahora enrarecido clima futbolístico del mundial. Si logra mantener y profundizar esa actitud tendrá la Jabulani a sus pies, que a diferencia del primer partido estará cada vez más dispuesta a entrar.
Jugadas potencialmente peligrosas Argentina:
1´ Tévez por el medio
1
5´corrida de Messi anticipa el arquero
22´Samuel cabecea muy abajo y se va alta en un corner
44´ Verón de tiro libre dos metros arriba
50´Higuaín que duda para una pelota a la que llegaba
51´Samuel cabecea mal en un corner
54´ Di María casi logra dominarla y quedar frente al golero
55´ Higuaín pierde en velocidad ante su marcador
59´ diagonal de Messi cruzando toda la cancha que termina cerrando el defensor
65´ Higuaín queda frente a frente y tira al bulto
68 Higuaín la pega y da en un defensor
68´ Verón desde afuera a la tribuna
74´Tiro libre de Messi dos metros arriba
83´contrataque de Milito con Messi a su derecha mal resuelto
84´ intento de triangulación Milito con Di María: imprecisión final
85´ penal a Maxi Rodriguez no sancionado
90´ habilitación de Tévez a Maxi Rodríguez que no alcanza resolver bien por estar de espaldas al arco.
Total: 17
Jugadas potencialmente peligrosas Nigeria:
24´ Kaita intenta desde afuera pero resulta intrascendente aunque estaba bien posicionado luego de un lateral
27´ Tiro libre intrascendente en la barrera
70´ Taiwo tira desde la puerta del área y sale a centímetros del palo
Total: 3
Goles perdidos (situaciones frente al arquero) Argentina:
3´Higuaín la tira afuera en la puerta del área chica luego de gran jugada de Messi
5´Messi desde la medialuna, saca el arquero. Luego el gol de corner
17´Messi abajo saca el arquero aunque se iba afuera
20´Higuaín tras pase de Tévez tira al bulto
36´ Messi una pelota que entraba en un ángulo
48´ Messi lo erra en la punta del área chica tocando suave
64´ Messi que define por centímetros afuera
65´Messi se la da a Higuaín que queda frente a frente y tira al bulto
80´ Messi tira al bulto y saca el arquero
89´ Messi con lo justo se lo saca Kaita.
Total: 10 (sin contar el gol)
Goles perdidos (situaciones frente al arquero) Nigeria:
2´ Ogbuke por izquierda (error delantero)
28´ Ogbuke (error delantero)
78´ Martins (mérito del arquero)
81´ Uche (error del delantero).
Total: 4
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