Siguen los escándalos en el mundial de Fórmula Uno
Hasta ahora, estos últimos temas eran en su mayoría casi «exclusivos» de las grandes escuderías, de los equipos «top» de la categoría. Pero ahora se ha ido generalizando y también son los equipos chicos los que se involucran en este tipo de affaires, que ya están en el plano de la justicia.
Y es el caso de dos escuderías que no ocupan puestos de vanguardia, pero que evidentemente luchan por salir adelante y progresar, muchas veces bajo el lema «cueste lo que cueste».
Los bandos que están enfrentados son el equipo Force India, propiedad del multimillonario hindú Vijay Mallya, y Lotus, la mítica escudería creada por el genial Colin Chapman, que sólo tiene el nombre de aquellas épocas de fulgor y que tiene como propietario al multimillonario malayo Toni Fernándes.
Todo comenzó con una acusación promovida por el equipo Force India en contra de Lotus, por la supuesta apropiación indebida del derecho de propiedad intelectual que el equipo tiene con respecto a su actual chasis, que habría sido copiado para darle vida al Lotus T127. Todo parece haberse iniciado el año pasado, cuando Force India le pagó a la empresa Aerolab la suma de un millón de euros por los trabajos realizados en el chasis, con lo cual Force India estaría adjudicándose el derecho de propiedad, asegurándole de esa manera el pago a Aerolab.
Pero la contraparte opina lo contrario y de ahí el comienzo de la trama.
Porque parece que Aerolab y otras empresas que también trabajaron en el proyecto, podrían tener la posibilidad de no entregar la propiedad intelectual al equipo del hindú.
De ahí que a estas empresas además, según sus propias declaraciones, podrían dar por finiquitado el contrato firmado con Force India.
Todo esto ya se está tramitando en los tribunales británicos y el fallo podría darse a conocer en los próximos días.
La justicia británica también deberá expedirse en referencia a si Force India debe completar la totalidad de los pagos o no.
Pero en las últimas horas la situación ha tomado otro giro, o, mejor dicho, los problemas se han incrementado, con la incorporación de Mark Smith al equipo Lotus.
Smith es nada más ni nada menos que el encargado del desarrollo de los chasis de Force India y se estaría retirando del equipo tras cuatro meses de trabajo, lo que no sería tan grave sino fuera porque se va a trabajar, justamente, a la escudería que está en directo litigio con su ahora ex equipo.
Esto aumenta de manera fantástica los problemas, porque Smith se une así a Mark Gascoyne, quien ya trabaja en Lotus y estuvo un tiempo en Force India y es uno de los acusados por el supuesto tráfico de información, o, si se quiere, de espionaje técnico.
Smith trabajaba para Force India desde el pasado febrero y la propia escudería Lotus ha librado un comunicado en el que informa su incorporación tras haber finalizado su vínculo contractual con su anterior equipo, el Force India. Un ex diseñador jefe y la ex responsable de aerodinamia del equipo hindú ya se habían pasado anteriormente para Lotus, con lo que, junto a Gascoyne y Smith ya son cuatro los que se pasaron para el «otro bando».
Force India marcha en el sexto lugar de la tabla de posiciones del campeonato mundial de constructores, contando con 32 puntos, superando a Williams, Toro Rosso y Sauber. Lotus, al igual que los otros dos equipos debutantes de este año, Virgin e Hispania, no ha sumado puntos hasta ahora.
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