AURINEGROS. LAS SENSACIONES DE LOS PROTAGONISTAS DE LA CONQUISTA DE PEÑAROL

Las fieras de Diego Aguirre

Fue casi media vuelta la que dio Peñarol. Cuando la recorrida iba por la tribuna Colombes, todos le dieron la espalda sabiendo que allí estaban unos pocos bolsos, los últimos, que se marchaban despacio y con las miradas al suelo buscando respuestas por este «fracaso».

El rostro del técnico Diego Aguirre y de los jugadores del plantel reflejaron el desahogo por el objetivo alcanzado. La institución hacía siete años que no alzaba los brazos al cielo celebrando un «Uruguayo». La última había sido bajo la conducción de Diego Aguirre en 2003. Ayer el carbonero conquistó el campeonato otra vez bajo la dirección técnica de «la Fiera» que festejó con su hijo en los brazos por todo el terreno del Centenario. «Es una conquista espectacular. Los jugadores dieron todo contra la adversidad y las críticas. Fue rascando y metiendo porque esto es Peñarol. Se jugó con el alma, que en estos partidos decisivos vale más que el jugar lindo», declaró el DT.

«Este es un grupo espectacular y se merece todo» añadió el estratega mirasol. Recibió innumerable abrazos y besos camino al vestuario mientras los fanáticos carboneros le tributaban el canto de su nombre «Diego, Diego».

 

La mesura de Darío y el agradecimiento del «Tony»

La experiencia de Darío Rodríguez se reflejó hasta en la forma de celebrar la conquista. Cargó a su hija en sus hombros y se miraba reflejado en el placard gigante del estadio. «Siento una felicidad tranquila. Es un título al que puedo catalogarlo con madurez. Creo que ganamos porque fuimos generosos, corrimos todos, algo que nos faltó cuando perdimos 2 a 0. Demostramos que por encima de todo fuimos los mejores y debo agradecerle a Diego (Aguirre) la oportunidad que me dio» señaló el zurdo marcador aurinegro. El «Tony» Pacheco vivió todas, y en los últimos tiempos se tuvo que bancar todo. Pero, al igual que Darío, su festejo fue sereno. «Lo único que quiero decir es agradecerle eternamente a la gente por habernos aguantado todo, principalmente las malas. Es impresionante».

 

Las lágrimas del Pato Sosa y el canto de Alonso

A dos ex jugadores del tradicional adversario, se los vio festejar de una forma muy particular. Uno de ellos el «Pato», Marcelo Sosa que con lágrimas en los ojos celebró la conquista. «Esto es algo que soñé desde chico. Es mi mayor alegría. Para llegar hubo que sufrir mucho, pero lo importante es que somos los campeones». Diego Alonso, ex Nacional, fue otro de los que festejó la conquista como era de esperar. Casi que repitió las mismas palabras de su compañero. «Esto es lo máximo. Es un sueño cumplido». No terminó de declarar porque se sumó al festejo en el estrado cuando estaban entregando las copas y no vaciló en cantar «un minuto de silencio para los bolsos que están muertos».

 

González era mascota, el agradecimiento del argentino

Alejandro González ingresó por Gabriel Alcoba en los dos últimos clásicos. Dejó su sello y demostró que tenía sobrado nivel para jugar esta instancia. «Esto es algo increíble para mí, yo cuando Darío Rodríguez fue campeón hace once años, era alcanza pelotas. Así que esta alegría es indescriptible». Por su parte, el «porteño» Alejandro Martinuccio dejó claro sus sentimientos y su visión de esta definición: «Quiero agradecer a Peñarol y a su gente el apoyo que me dieron y por ser parte de esta consagración. En esta clase de partidos no hay sólo que tratar de jugar lindo, sino sacar otras cosas que hacen más grande una consagración».

 

El disfrute de Sosa y la piel carbonera de Aguirregaray

Sebastián Sosa no se entendió con Arévalo Ríos y generaron el gol de Lembo para el 1-0 de Nacional. Pero después del «1» mirasol volvió a mostrar seguridad, sobre todo en un segundo intento de Coates en los instantes finales. «El camino a la conquista no fue sencillo y por eso lo disfrutamos más. Esto es un premio a la humildad que tuvo el grupo para salir de situaciones adversas» declaró Sosa. En las venas de Matías Aguirregaray corre sangre amarilla y negra. Como dijo Aguirre, recogiendo una frase de Morena, no hace falta ponerse una camiseta para darse cuenta que es de Peñarol. «Es algo impresionante poder ser campeón con el equipo que más quiero. No hay palabras para describir este momento, pero por sobre todas las cosas agradezco a la gente que confió en este plantel. Unicos» dijo el «Vasquito».

 

A Arévalo Ríos y Urretavizcaya les dijeron que estaban locos

Las horas del festejo para el «5» carbonero, Egidio Arévalo Ríos, son contadas, ya que hoy tiene que presentarse al Complejo Celeste para unirse a la Selección. Es otra alegría en definitiva. Pero la de anoche no tiene comparación. «Cuando me dijeron para venir a Peñarol pensaron que estaba loco porque el equipo no le ganaba a nadie. Cumplimos con el objetivo trazado dentro del grupo y parte de la dedicatoria de esta conquista va para aquellos que me recomendaron que no viniera». Jonathan Urretavizcaya se perdió el partido de ayer por expulsión. Igual celebró como el mejor. «A mí y a varios nos dijeron que no viniéramos a Peñarol. Acá está la respuesta de porqué vine, a pesar de no haber podido jugar la final. Me quedé con las ganas».

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