EFUSIVO. JUAN PEDRO DAMIANI CELEBRO LA CONSAGRACION DE PEÑAROL

"Me viene a la mente el recuerdo de mi madre y de mi padre…."

Sufrió hasta el final por la propia definición del juego, incluso dos pelotas en el travesaño que pararon por algunos segundos el latir de los corazones aurinegros.

Cuando Darío Ubríaco pitó el final del partido estallaron en júbilos y abrazos, dando rienda a una alegría interminable. Juan Pedro Damiani bajó hacia el propio campo de juego y saludó uno a uno a los jugadores que habían logrado el objetivo de ser campeones nuevamente.

El abrazo más emotivo lo protagonizaron Damiani y Aguirre, el agradecimiento del presidente hacia el entrenador por haber tomado el equipo en un momento muy difícil.

Apenas terminado el largo abrazo, Juan Pedro Damiani expresó: «Indudablemente es un momento de gran emoción, culminamos un año muy particular donde se realizaron cambios a todo nivel pero el lucimiento es la obtención del Uruguayo.

Hoy somos todos rubios y de ojos celestes, si hubiéramos perdido seríamos los peores, así es el fútbol…».

A la hora de hacer los reconocimientos y manifestar los agradecimientos, Damiani dijo: «Perdí a mi madre este año y antes de hacerlo me dijo que Peñarol iba a ser campeón…».

«También el recuerdo para mi viejo que fue un grande y del cuál recibimos muchas enseñanzas que hoy intentamos aplicar…».

Como mensaje final el titular aurinegro hizo un pedido extensivo a la parcialidad aurinegra: «Pido un festejo medido, que no hayan episodios de violencia es una fiesta y debemos tomarla como tal, por eso debemos terminar esta jornada celebrando con alegría pero con mesura…».

 

Edgar Welker: «Es un gran impulso para seguir transformando a Peñarol»

Junto a Juan Pedro Damiani el vicepresidente Edgar Welker fue uno de los bastiones para sustentar económicamente a la institución en los momentos más complicados.

Con el empate que significó la obtención del campeonato uruguayo, Edgar Welker dio rienda suelta a su alegría ingresando también al campo de juego del Centenario: «Esto es un gran impulso para seguir transformando a Peñarol, nuestra apuesta es a juveniles, seguir sumando en infraestructura con el sueño del estadio propio, esto es la frutilla de la torta de un año duro pero que con un final feliz…».

Echó mano a su bolsillo para pagar sueldos y trabajó también intensamente en juveniles, junto a su hermano para el futuro de Peñarol, Edgar Welker fue un pilar y recibió su merecido premio.

 

Osvaldo Giménez: «No ganamos nada, esto es solo el comienzo…»

Su llegada fue más que oportuna, con su experiencia en la AUF pudo realizar algunos cambios y apoyar el trabajo del cuerpo técnico.

Osvaldo Giménez con alegría mesurada también brindó sus conceptos: «Obviamente que hay un festejo contenido de varios años, pero creo que no ganamos nada, esto es solo el comienzo, el puntapié inicial de lo que aspiramos para Peñarol, que por algo fue el mejor equipo sudamericano del Siglo XX.

Un triunfo que lo merecen los jugadores, el cuerpo técnico, los dirigentes y la hinchada…».

En la interna de Peñarol coinciden en señalar que la llegada de Osvaldo Giménez fue determinante en muchos aspectos y cambió la metodología de trabajo. Además trabajó intensamene en todas las áreas y corrigió muchos vicios que existían en la institución, que desconocían los directivos.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje