Hinchas de Internacional agotaron stock de cerveza en la ciudad

Una jornada atípica sin dudas. La fiesta que se vivió ayer en nuestra ciudad fue un negocio redondo para varios, principalmente para los comercios y bares que vendían cerveza, porque los brasileños agotaron el stock en la ciudad. Miles de litros fueron consumidos por los «visitantes» brasileños quienes, hay que señalar, no causaron ningún desorden.

 

Ruben Paz sigue siendo

Lo diferente es que antes del partido había un «animador» que por los altavoces hablaba y motivaba al público. Sin embargo, en un determinado momento tuvo que llamar la atención y solicitar que retiraran una bandera que estaba en uno de los balcones de la tribuna Guido Machado, similar a la uruguaya, pero con francas rojas en lugar de las azules.

Los brasileños adujeron que era como homenaje al fútbol uruguayo pero no pudieron convencer a nadie con ese argumento y la bandera «desapareció».

 

Solo una vez tuvo que intervenir el sistema de seguridad del estadio y fue durante el segundo tiempo, cuando un hincha brasileño con un láser quiso molestar a arquero uruguayo. El árbitro presuroso le llamó la atención a la guardia y pese a la cantidad de personas fue identificado y marchó con su láser fuera del estadio.

 

Obviamente que el espectáculo era organizado por los brasileños, por esa razón no se dejó que los ómnibus de Cerro se trasladaran libremente por la ciudad antes del partido, ya que de la ruta fueron conducidos por Avenida Italia directamente al estadio.

Se ubicaron en la tribuna Norte, donde también fueron derivados los hinchas de Gremio que llegaron para alentar a Cerro, incluso con camisetas albicelestes. En total eran aproximadamente 1.500 almas alentando al equipo villero.

 

La retirada del estadio de los hinchas de Inter se realizó con absoluta normalidad, aunque hay que señalar que como tenían que ir varias cuadras hasta la línea divisoria donde estaban los ómnibus, las avenidas Sarandi, Ituzaingó y Agraciada (estas paralelas a la principal nombrada en primer término) por momentos se transformaron en peatonales y salpicada de camisetas rojas.

 

La verdad es que hay jugadores con un ángel especial y que guardan gratos recuerdos de su paso por diferentes instituciones.

Tal es el caso de Ruben Paz, quien jugó en los rojos «gaúchos». Cuando ingresó a la zona de palco y fue nombrado por altoparlantes, la hinchada visitante aplaudió e hizo que Ruben se parara de su asiento y saludara.

 

El estadio estaba de bote a bote y se completó con un 80% de camisetas rojas, o sea hinchas de Inter. La seguridad utilizó a 374 efectivos policiales, de Rivera, Artigas y Tacuarembó, a quienes se les pidió apoyo, sumados a los inspectores de tránsito y personas de inspección general, sin contar la seguridad del propio estadio y de la organización.

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