PLAYOFFS. TROUVILLE SE IMPUSO A ATENAS 80 A 70 CON UN NOTABLE APORTE DEL LLEGADO DEL DRAFT

Con un Johnny etiqueta roja y triple hielo

Trouville hizo un primer tiempo perfecto, demostrando que en esta instancia de playoffs nada tiene que ver lo que se hizo a lo largo de una fase regular después de 39 partidos. Y vaya que así lo fue.

Se tenía que rebuscar con un extranjero menos, sin Lewis por lesión, pero debía detenerse en otros atributos que pudieran sorprender un rival como Atenas que aparecía como favorito. La primera gran virtud de Trouville fue bloquear el transporte en la primera línea y el pase, Rivero tuvo enormes problemas para jugar el balón con Clerici o Silveira, y debieron subir para recibir el balón Caudle o Wilborne.

¿Qué permitió esto? Que Atenas no gravitara debajo del canasto con los extranjeros. En un partido impreciso se la rebuscaba Trouville. El primer cuarto culminó igualdad en 13. Ganancia total para el rojo, que en el segundo período explotó los descuidos de Atenas. James encontró el espacio, Lado ingresó muy bien por Trasante y ni que hablar Johnny Rodríguez, el jugador reclutado en el Draft de Tabaré, con 8 puntos consecutivos (2 triples) claves para abrir la ventaja. Trouville llegó a irse 11 puntos arriba, 30 a 19 y 34 a 25, ante un Atenas inexpresivo, improvisado por momentos y sobre todo demasiado presionado por la responsabilidad de ser favorito y tener el «hándicap» de un rival con un extranjero menos.

Trouville aprovechó el error, tuvo ayudas constantes en defensas, esa fue su mayor virtud, y encontró el camino donde hacerle daño a Atenas que no tuvo un líder ofensivo, extranjeros de muy escaso aporte, a Clerici con 3 faltas en el primer tiempo y un accionar desconocido como equipo, producto de lo que le propuso su rival que le hizo perder 16 veces el balón. La interrogante estaba en saber qué proponía Atenas en la segunda parte.

Si se lo llevaba por delante o si Trouville bancaba. Y bancó. Claro que debajo del canasto Wilborn desgastó y trajo a su equipo (9 rebotes ofensivos) con Rivero con algún tiro. Pero el tema se quedó ahí. Clerici y Silveira se cargaron con cuarta falta y esto fue de alguna manera un gran alivio para Trouville, que pasaba el sofocón inicial del cuarto recibiendo un parcial de 7-0 para que ganara pero 36 a 34. El equipo de Camiña no desesperó, tuvo paciencia para aprovechar el error y volvió a irse 11 puntos arriba con otras muy buenas respuestas del banco que no tuvo Atenas. Alvarez y Garbarino tuvieron minutos interesantes y se prendió Aguilera. Era lo que le faltaba a Trouville, más allá de la reacción de Atenas que se puso 60-62 de la mano de Wilborn, el único, que estuvo a la altura por insistir debajo del canasto. Trouville no perdió la línea, ni cuando llego a ganar 65-64 con 3.36 por jugar, incluida una antideportiva de James.

Aguilera fue hasta abajo, sacó faltas, anotó, lo mismo hizo James de enorme partido, para que Trouville manejara diferencia de 4 y 6 puntos que la mantuvo y que luego estiró con libres de Rivera y compañía. Un enorme triunfo rojo, basado en un poder mental absoluto, ganador, ante un Atenas inexpresivo, y al que le faltó asumir la responsabilidad de ser protagonista para llegar a definir el campeonato. Está a tiempo, pero debe mentalizarse mucho más para lograrlo.

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