El libro del Picaflor
–Picaflor, estoy ansioso de hablar con usted porque hay cosas que no me cierran.
–¿Qué le pasa?
–La rescisión del contrato del Vasco Ostolaza no la entiende ni el Mago Ariel.
–¿Vio?
–¿Qué pasó?
–¿Usted quiere conocer la historia oficial o la convencional que ha circulado en otros medios?
–La historia oficial… ¿Qué le pasó al Vasco?
–Mire, hay cosas que no se han dicho y que no se quieren decir porque hay responsabilidad de varios actores de primer nivel. En River Plate sostienen que el asesor letrado de Audef (García Zeballos) le pudrió la cabeza a Ostolaza y este, «mal asesorado, adoptó una actitud contra River Plate que no se merecía el club», según comentó un dirigente darsenero al plumífero.
–Pero por qué se fue Ostolaza si estaba haciendo «un campañón» en River.
–El problema empezó en la AUF, donde, en forma apresurada, le registraron el contrato al Vasco Ostolaza en enero y luego se dieron cuenta de que si River Plate no se lo rescindía y renegociaba otro sobre bases económicas muy diferentes, el club estaba expuesto a perder los puntos porque superaba con creces el límite de los U$S 20.000 mensuales.
–¿Y?
—La situación reglamentaria de Ostolaza debía corregirse en forma impostergable el viernes pasado, porque si no, iba a perder los puntos contra Paysandú Bella Vista, lo que motivó que hubiera contactos al más alto nivel con el entrenador para que aceptara rescindir el contrato en la AUF y firmara otro complementario por fuera, avalado por dirigentes de River Plate.
–El Vasco se negó.
– Terminantemente. Pero hete aquí que se dio un hecho supercurioso. Ostolaza, en realidad, tenía dos contratos registrados en la AUF, el de enero por U$S 4.500 y otro de febrero por $ 1.200 (pesos uruguayos mil doscientos). El gran dilema ahora lo va a tener la AUF cuando Ostolaza se presente ante el Tribunal Arbitral Integrado y reclame la indemnización por despido. ¿River Plate le tendrá que pagar $ 3.600 o U$S 13.500 de despedido?
–¡A la pucha!
–Lo interesante del caso es que si el segundo contrato registrado por $ 1.200 no decía a título expreso que dejaba sin efecto el anterior por U$S 4.500, los darseneros van a ser condenados a pagar los U$S 13.500 porque el Tribunal Arbitral Integrado va a respetar al pie de la letra los términos del primer contrato. No hay dudas que la AUF tiene su grado de responsabilidad en el hecho por haber aceptado que el entrenador registrara dos contratos.
–¡Qué quilombo, Troquílido!
–Pero no es el único… Un informante muy calificado le comentó al Troquílido que hay otro quilombo en puerta, porque la AUF, por orden del contador Ricardo Rodríguez, registró contratos complementarios a varios jugadores de River Plate –y a uno de Tacuarembó– violando las disposiciones financieras que impuso Tenfield SA.
–¿Por qué?
–Porque el nuevo Reglamento establece que los contratos complementarios son de naturaleza autónoma e independiente de los contratos de los clubes con sus jugadores y entrenadores, que se registran en la AUF y se consideran acuerdos privados, ajenos al ámbito de la AUF, sin perjuicio de las normas especiales». Pese a esta disposición, el jefe de Contaduría de la AUF mandó imprimir un formulario con un contrato tipo, de color blanco, que dice contrato complementario, que es idéntico al que figura en el Estatuto del Jugador, ordenó que se registrara y resulta que ahora los quieren rescindir y la Mutual se opone porque los futbolistas quedarían, jurídicamente, desprotegidos. Por este tema hay un bolonqui de novela. El «Petiso» Figueredo tiene una calentura de novela porque lo aprietan de todos lados y él no sabe cómo salir de esta situación. Lo de Ostolaza es una perla de un extenso collar…
Compartí tu opinión con toda la comunidad