Aguirre sabe bailar con la más fea
Comenzó un nuevo ciclo de Diego Aguirre al frente del plantel profesional del Club Atlético Peñarol, pero nuevamente el inicio de actividades resultó árido para el entrenador.
Al igual que lo que había acontecido anteriormente, Diego Aguirre al comenzar su conducción en el Club Mirasol se encontró con «depuraciones» no siempre simples de efectuar.
Recordemos que Aguirre había sabido capear con hidalguía la tormenta en la situación nada fácil de «limpiar» a Bengoechea. Los memoriosos podemos recordar al contador Damiani planteando la necesidad de que el técnico se debía arreglar con el plantel que tenía, y en una época en que los mirasoles disputaban torneos oficiales internacionales, lo que hacía aún más difícil la labor. Pero también debió empezar a marcar el pase a retiro de un ídolo (con monumento incluido) como Pablo Bengoechea.
En esta oportunidad, han existido en los primeros días de trabajo situaciones traumáticas, como lo es, sin duda, la decisión de no contar con un referente como Gonzalo de los Santos. El enojoso episodio vivido en la primera sesión de entrenamiento, con una demora de casi hora y media, marca un poco la situación a la que se enfrenta Aguirre.
No tenemos dudas de que si no hubiesen existido rumores de «limpieza general» no se habría dado esta asamblea, en la que el plantel quiso marcar pautas, con la mera excusa de lo económico. Independientemente del inobjetable derecho a reclamar lo que se les debe.
Muchas veces uno se cuestiona si no sería conveniente darse un baño de humildad y valorar que los dirigentes carboneros han hecho grandes esfuerzos económicos para formar planteles competitivos y que los fracasos deportivos de los jugadores no imposibilitaron los títulos.
Con la incorporación de Diego Aguirre a Peñarol se podría entender que existen posibilidades de que se corte el proceso de selecciones que vivió nuestro fútbol.
Existió renuencia de la dirigencia asociacionista a concretar una vinculación con el técnico por un período futuro, lo que no dio otras opciones al coach. En sí, el proceso de selecciones podría terminar al momento de terminación de la participación uruguaya en Sudáfrica 2010.
Peñarol se ilusiona con revertir la historia reciente y conquistar el Clausura, que le posibilite pelear por el uruguayo y su vuelta a la Libertadores. La tarea para Aguirre no será fácil si Casal no se apiada de los mirasoles y le deposita en sus filas a dos o tres jugadores.
Aguirre ha sabido «bailar con la más fea» en otras oportunidades, y ha sabido ser campeón, ¿lo conseguirá nuevamente o la crisis carbonera es tan honda que se comerá un nuevo técnico?
Peñarol es una gran institución, pero sus últimos planteles han devorado a muchos técnicos. Gregorio Pérez, Ribas, Saralegui, Garisto, Matosas y el propio Púa son ejemplos.
Aguirre tiene personalidad para parar la mano, el tiempo dirá si lo obtendrá, condiciones le sobran.
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