Figueredo tiene todo el poder; intervendrá el Colegio de Arbitros
Casi cuatro años de haber solicitado a la Asamblea General poderes especiales para llevar adelante los cambios que consideraba necesario imponer en el fútbol uruguayo, el presidente Figueredo obtuvo el respaldo político necesario para ejercer ilimitadamente ese derecho y reestructurar el Colegio de Arbitros.
Sólo Defensor Sporting y Danubio se negaron a votar los poderes establecidos en el Art. 17º, literal n) del Estatuto de la AUF por considerar que antes de hacer la solicitud, el Ejecutivo debía presentar antes a la Asamblea General un proyecto alternativo que confirme cuáles son los cambios que se quieren introducir en el órgano referil.
El presidente Figueredo expresó su preocupación por los permanentes enfrentamientos que se han dado en tan sólo 20 días de funcionamiento del Colegio de Arbitros –que desencadenó las renuncias del presidente Daniel Abal y el representante de Nacional Nelson Fariña– lo que pone en peligro el equilibrio de la seguridad deportiva que debe imperar en una contienda deportiva.
Dio el sí pero… ¿Tucci sigue?
El primer club que adelantó su total apoyo a la solicitud del Consejo Ejecutivo de aprobar las «medidas prontas de seguridad» en el Colegio de Arbitros fue Peñarol.
José Carlos Domínguez planteó que su institución iba a apoyar la solicitud siempre y cuando se respetara la designación de los actuales miembros que no renunciaron a sus cargos –caso de Angel Tucci, Miguel Sejas y Armando Acosta y Lara y los delegados técnicos de Audaf– y permanezcan en funciones.
Pese a que Figueredo no fue preciso a la hora de responder el planteamiento del delegado de Peñarol, Domínguez dio por descontado que el Ejecutivo va a designar a los miembros suplentes que ya fueron designados por la propia Asamblea y ejercerá un control directo, al amparo de las amplias potestades que le otorgó la misma por un plazo de 60 días.
Nacional apoyó con cambios
En una posición diametralmente opuesta se expresó el presidente interino de Nacional, doctor Víctor Della Valle, que encabezó la bancada de su club en la Asamblea General.
Della Valle dijo que Nacional estaba dispuesto a hacer un gesto de desprendimiento político, retiraba a su delegado del Colegio, no se oponía a que se modificara la integración del cuerpo, siempre y cuando se otorgaran las debidas garantías a todos los clubes en forma equitativa.
«Estamos inquietos por las cosas graves que denunció el contador Abal hace 15 días, donde relató que la relación entre algunos miembros era insostenible, se estaba entrando en el campo de la ofensa y agravios, lo que demuestra que las cosas no se arreglan convocando a los miembros suplentes. Nacional va a votar las medidas extraordinarias pero confío en que el presidente va a mantener el equilibro y, con las consultas pertinentes, esto se pueda rencauzar. Nacional planteó que aceptaba la integración de un Colegio compuesto por tres personalidades que sean irrepochables de clubes menores, está dispuesto a actuar con desprendimiento y a abdicar de derechos adquiridos. Esto, siempre y cuando se mantenga el equilibrio, de lo contrario, somos partícipes de que se busque otra nueva integración designando a cinco miembros diferentes», expresó el presidente interino de Nacional.
Tecnificación y mejor docencia
Por su parte el delegado de Defensor Sporting, doctor Eduardo Neyra, fundamentó el voto negativo de su institución al pedido del Consejo Ejecutivo, porque no se conocía cuál era el proyecto alternativo para modificar la actual estructura del Colegio de Arbitros.
«Si el Ejecutivo nos presenta un proyecto donde se apunte a la tecnificación del arbitraje, a elevar el nivel de la Escuela de Arbitros, Defensor Sporting está dispuesto a votar todas las potestades extraordinarias. Como el Ejecutivo no ha presentado esta noche una propuesta diferente, no podemos apoyar esta solicitud», concluyó el delegado violeta.
El delegado de Cerro, Prof. Antonio Guerra, advirtió en sala que la versión que él tenía de los hechos ocurridos en el Colegio de Arbitros estaban desvirtuados y que las principales diferencias ocurrían entre los representantes técnicos de Audaf, cuyos problemas derivan de otros asuntos y relativizó que existan grandes diferencias entre los representantes políticos que designó la Asamblea General.
Cerro votó las medidas extraordinarias al Ejecutivo para que reencauce al Colegio de Arbitros –ergo, sin cesar a los miembros que fueron designados y no están dispuestos a renunciar a sus cargos– y evite que surjan piedras en el camino cuando el Torneo Clasificación empiece a definir posiciones deportivas decisivas.
Figueredo, fortalecido por el apoyo de los clubes, prometió que mañana entregará un borrador a los clubes con el proyecto que quiere implantar para transformar al Colegio de Arbitros.
¿Recurrirá a nuevos delegados para llevar adelante su idea o nominará a un presidente interventor, «un mano dura», como confesó en reuniones secretas entre algunos delegados?
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