Giménez no tiene el perfil para ser gerente de Peñarol
El presidente del Club Atlético Peñarol, Juan Pedro Damiani, hizo oídos sordos al informe técnico del gerente de Recursos Humanos de la institución, el contador José Brancato, que recomendó no contratar los servicios profesionales de Osvaldo Giménez, tiró el mismo a la papelera y se salió con la suya e incorporará al entrenador para la gerencia deportiva de la institución.
Damiani había designado una Comisión Especial, integrada por el contador Walter Pereyra, el arquitecto Daniel Benech, el doctor Ricardo Rachetti y el contador José Brancato, que es un funcionario rentado dentro del club, cuya especialidad es justamente la evaluación profesional de los recursos humanos en una estructura organizacional.
El presidente aurinegro, luego de promover el nombre de Giménez hombre muy vinculado al ex presidente de la AUF Eugenio Figueredo y del Grupo Casal derivó a la citada comisión que definiera los aspectos económicos y formales de su contratación. Miembros de la misma analizaron los antecedentes y se presentaron documentos que según el contador José Brancato descalificaban al entrenador para ocupar tan alta jerarquía y recomendó dejar sin efecto las tratativas, porque el postulado «no reúne el perfil adecuado para desempeñar la gerencia deportiva de la institución».
Fuentes consultadas por este cronista informaron que el contador Brancato le bajó el pulgar a la candidatura de Giménez cuando accedió a una copia de la resolución del Consejo Ejecutivo de la AUF que presidía el doctor José Luis Corbo, que inhabilitó de por vida al ex gerente deportivo de la AUF para brindarle sus servicios profesionales a la institución, por haber falsificado el último contrato que lo ligó con la misma, adulterando las firmas de Eugenio Figueredo y el doctor Jorge Almada. Durante la investigación administrativa Giménez reconoció ante el doctor Hernán Navascués haber utilizado sellos con las rúbricas del presidente y secretario general del Consejo Ejecutivo de la época, lo que le permitió seguir cobrando su salario.
La irregularidad fue descubierta por el ex contador general Ricardo Rodríguez, quien advirtió de la misma a los integrantes de la Comisión Fiscal Hº que presidía Salomín Frietzel (Peñarol).
En la Resolución Nº 448/2007, del 10 de julio de 2007, recogida en el Acta Nº 1259 del Consejo Ejecutivo se deja constancia de que «en las distintas actuaciones de carácter investigativo que permitieron comprobar, sin perjuicio del propio reconocimiento expreso del involucrado, que el mencionado ex funcionario había incurrido en una grave irregularidad administrativa al estampar sellos que contenían firmas no registrados personalmente por los representantes legales de la AUF».
El Consejo Ejecutivo que presidía el doctor José Luis Corbo consideró que la actitud del ex gerente deportivo constituyó «una muy grave falta funcional, que amerita que así sea calificada y que constituirá hacia el futuro un antecedente inhabilitante para que el señor Giménez pueda acceder a una nueva vinculación laboral o profesional con la AUF».
El profesional percibía en la AUF un salario de $ 85.000 que se discriminaba de la siguiente manera: $ 59.900 por concepto de salario y $ 25.500 para gastos de locomoción y teléfono celular.
Este antecedente determinó que el contador José Brancato recomendara su no contratación, por considerar que lo sucedido inhabilita moral y éticamente al señor Osvaldo Giménez para ocupar un cargo rentado en Peñarol. Pese a ello el presidente Damiani desautorizó ese informe técnico y decidió contratarlo a pesar de que integrantes del entorno del entrenador aseguran que es un confeso hincha del Club Nacional. Este último dato, según el propio presidente, no lo descalifica para que Peñarol lo incorpore a la gerencia deportiva.
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