Se van y la celeste los espera
Por Marcelo Oliva
La misma, no se debe por nuestra «maravillosa» competencia interna, sino por contratistas que han convencido a clubes para el reclutamiento de uruguayos, aunque los contratos son de escaso tiempo, en principio.
España, Argentina e Italia, son los puntos donde anclaron, aunque las plantillas a las cuales fueron a integrar no pertenecen al grupo de elite de cada liga, exceptuando la incorporación realizada por Boca Juniors de Argentina, país potencia de este deporte en el continente.
Wilfredo Ruiz y Horacio López, han sido los mayores exponentes en su calidad de extranjeros, en Italia y Argentina, pero quienes se han ido están muy distantes de mantener un nivel elevado de competencia, excepto Juan Manuel Moltedo, quien cumple su décima primera en Europa.
A una semana de los comienzos de los trabajos con la Selección nacional, jugadores bases del plantel convocado por el seleccionador César Somma, quien se encuentra en el exterior, se han ido. Si quienes se fueron tiene la continuidad necesaria, en una liga que de por sí es más exigente que la metropolitana –excepto Plaza de Nueva Helvecia en el 2001-2002– coincidimos que puede beneficiar a la propia Selección uruguaya, de lo contrario habría un riesgo de cara a una preparación que debe de ser a conciencia de un grupo, que como primer objetivo tendrá al Sudamericano de Valdivia, Chile.
Por otro lado, quienes se fueron al extranjero podrían tener dificultades para integrarse a la Selección, ya que en tres meses comienza el Sudamericano y en el mismo tiempo los jugadores terminarían su actividad en sus respectivos clubes.
Existe una serie de compromisos pactados, dentro de nuestro país, –con Argentina y Brasil– que probablemente no se harán con jugadores que directamente pueden estar vinculados al grupo final que afrontará el Sudamericano.
Somma y los dirigentes de la Federación tendrán que pensar cuanto antes cuándo podrán utilizar «sus jugadores» en compromisos internacionales y si existe la posibilidad de ser cedidos a tiempo por sus clubes.
Por otra parte, preocupa también aquellos jugadores que hace por lo menos tres meses terminaron su participación en el Federal. Es el caso de Marcel Bouzout quien no tiene competencia hace un largo tiempo y eso se puede pagar, por más que se diga que tiene un sin fin de compromisos de carácter internacional. Preocupa además, que mientras Uruguay no llegará con competencia de liga al Sudamericano, Argentina, Brasil, Venezuela, Colombia, arribarán en forma totalmente distinta. El Sudamericano es un torneo al que se puede competir de igual a igual, y un lugar al premundial de Argentina, estamos casi seguros que obtendremos. Aunque clasificar a un mundial, a esta altura se transforma en un milagro, como las conquistas del deporte que ha logrado nuestro país. La emigración de los mejores basquetbolistas a ligas más competitivas puede ser la solución para muchos problemas por los que atraviesa el basquetbol y aspirar en serio a objetivos como un mundial o los propios Juegos Olímpicos.
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