Peñarol: nos habíamos amado tanto
Luego de las elecciones en el Club Atlético Peñarol en noviembre del año pasado que dieran el triunfo electoral a Juan Pedro Damiani, la Agrupación 28 de setiembre, encabezada por los hermanos Benech, otorgó gobernabilidad al club.
Si bien conservó un perfil no oficialista, votó en la mayoría de los casos en sintonía con ellos.
En algunas oportunidades el grupo de Rachetti buscó acuerdos opositores puntuales con los Benech, pero no obtuvo resultados.
Por ejemplo, en su momento negociaron la nominación de Ribas y la continuidad de Púa, pero no llegaron a conciliar. Sin embargo pareció que resultaba mas fácil para los Benech marcar perfil colaborando y en cierta manera cogobernando. No obstante, esta situación tuvo corta vida.
Cuando llegó el momento de hablar de plata, se acabó el idilio. Las buenas ideas de «los Benech», pasaron del día a la noche a ser rotuladas, «las ideas de estos muchachos». Lo peor, o lo mejor por el bien de Peñarol es que todos tienen parte de razón, y más allá de puños crispados, la verdad está en la posición ecléctica.
Si no hay dinero en caja, y hay obligaciones a cubrir, alguien tiene que poner la plata, y lógicamente querrá recuperarla rápido, sin entrar en la interminable lista de acreedores.
Que un connotado economista, no importa si es de la actividad pública o privada, no quiera, como integrante de una Comisión Fiscal suscribir un informe con el que no está de acuerdo, está bien. Creemos que las aguas deben serenarse, y no poner todos los temas económicos en permanente plebiscito público. Que hay discrepancias, no hay dudas. Que en todos los protagonistas hay un acendrado amor por la institución, tampoco quedan dudas. Pero los problemas económicos, y no solamente financieros de Peñarol son tan importantes, que cual la frase de Artigas «la causa de los pueblos no admite la menor demora», todos deben luchar en pos de la recuperación. Mas allá de la ruptura de lo que pareció un idilio, Peñarol necesita del trabajo de todos para solucionar su presente y futuro deportivo, pero más urgentemente sus aspectos económicos.
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