Contra todo pronóstico, Suiza es campeón del mundo
En una final inédita, los europeos, gran sorpresa del torneo, confirmaron el nivel de los anteriores choques y dejaron a los anfitriones en puertas de la gloria, cuando todo parecía preparado para la celebración de su cuarto título en la categoría. En los principales premios individuales del torneo, el nigeriano Sani Emmanuel fue elegido mejor jugador (Balón de Oro), mientras que el español Borja se llevó la Bota de Oro al máximo goleador.
Los helvéticos levantan el trofeo en su primera participación y consiguen el mayor éxito de su historia, 85 años después de caer ante Uruguay en la final de los Juegos Olímpicos de París-1924.
El atacante de origen bosnio Haris Seferovic inscribió su nombre en la historia del fútbol suizo con su tanto en el minuto 63, superó la marca de Ramon Azeez al rematar de cabeza tras un saque de esquina para colar el balón en la meta de Dami Paul. El nuevo campeón, que no partía en los pronósticos iniciales en el grupo de favoritos, ha sido la gran revelación y ha conseguido su éxito con un pleno de siete victorias.
Nigeria queda en puertas de un tetracampeonato que hubiera sido histórico, ya que nadie hasta el momento ha conseguido cuatro triunfos en esta competición. En el palmarés, los africanos quedan igualados a tres con Brasil, gran decepción del torneo al despedirse inesperadamente en la fase de grupos. Ambos conjuntos mostraron un gran respeto y la batalla estuvo equilibrada en el centro del campo, con un duelo de equipos muy bien plantados y unas defensas muy atentas, conscientes del peligro de los atacantes rivales. Las mejores ocasiones fueron para los locales, que fallaron en la ejecución, y el tanto de Seferovic hizo que Suiza alcanzara la gloria. Nigeria buscó la igualada al final y estuvo cerca de lograrlo. Un disparo de Yusuf Otubanjo al larguero quedó sin premio. La maldición del anfitrión continúa vigente en la gran cita sub 17, en la que sólo otro equipo local había conseguido jugar la final ante sus hinchas, Escocia, que cayó en el último partido del torneo de 1989 frente a Arabia Saudí. Los suizos, con trece jugadores descendientes de inmigrantes o con orígenes en otros puntos del planeta, consiguieron un respaldo a su fórmula multicultural, en la que se encuentra un jugador latinoamericano, el defensa de origen chileno Ricardo Rodríguez. También en el Estadio Nacional de Abuya, España había conseguido unas horas antes el bronce en el torneo al vencer a Colombia (1-0), en un partido en el que España fue claramente superior a los colombianos, pero donde sufrió mucho, hasta que Isco consiguió el único tanto en el 75.
El conjunto cafetero, que tenía seguro el igualar por lo menos la cuarta plaza de Finlandia-2003, falló en el objetivo de imponerse a los españoles y alcanzar el lugar más destacado del país en un gran torneo mundial, seguirá siendo la tercera posición de la sub 20 en Emiratos Arabes Unidos-2003.
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