Los goles que Nacional no quiso…
Los diarios, las radios y la televisión reflejan permanentemente un fin de semana donde Maureen Franco fue la figura excluyente de la etapa con sus dos goles a un grande y en el Centenario. En la tranquilidad de su hogar charló con LA REPUBLICA.
¿Cómo se vive el día después, luego de un partido tan bueno y en el que le anotaste a un grande dos goles en el Centenario?
-Bien, el día arrancó temprano con muchas llamadas telefónicas, mucho mas que de costumbre, pero disfrutando con amigos y mi gente. Sin dudas estoy tranquilo y feliz por un lunes que fue diferente.
Lo que pasa es que no es muy habitual ser figura ante un grande y arruinarle la fiesta como hiciste vos ayer con tus dos goles…
Sí, se dio un partido interesante, jugamos bien buena parte de partido, controlamos el juego y era injusto estar en desventaja. Por suerte se me dieron esas oportunidades para anotar y pudimos rescatar un punto que es muy importante para nosotros.
Muchos te habían encasillado como lateral izquierdo o como carrilero, pero no como delantero, sin embargo has demostrado que tenés el arco entre ceja y ceja ¿Cómo se dio ese cambio de posición?
Cuando me vine de Durazno llegué como punta, pero por distintas circunstancias pasé a lateral, hasta que en cierto momento de mi carrera opté por no jugar más de lateral y apostar a jugar donde me sentía más cómodo. Y así se lo transmití al técnico.
Claro que muchas veces las ganas de jugar te llevan a optar por puestos donde no te sentís tan cómodo…
Sí, seguro. Un día en Nacional, Wilmar Cabrera me pidió si no le daba una mano como volante por izquierda y como quería jugar dije que sí y, a partir de ahí, comencé a bajar en cuanto a posicionamiento en la cancha.
Lo que pasa es que en los cuadros grandes lo que más traen es jugadores de punta y la manera de jugar es optar por otro puesto. Y pude jugar bastante, claro que no donde yo quería.
¿Y por qué te fuiste de Nacional?
Por problemas con (Martín) Lasarte; por decirle que no era lateral ni volante, sino punta, pero no había lugar para mí. Además, se me terminó el contrato y no me lo renovaron.
¿Te quedó cierta molestia por haberte ido de Nacional de esa manera o pensás que de pronto puede haber una revancha?
No, molestia no, pero en aquel momento ya me la veía venir. Tenía contrato de un año, estuve sin jugar tres meses y sabía que la cosa podía terminar como terminó. Pero siempre digo que en esto del fútbol siempre hay revancha.
Lo que no muchos saben es que vos viniste de Durazno derecho a Peñarol…
Sí, fue sólo una semana, pero tenía todo arreglado. En esa semana justo cesaron a Juan Duarte que era el técnico de juveniles y no me pude quedar. De ahí fui a Cerro y también por distintas circunstancias, más bien familiares, porque era muy joven, tampoco me pude quedar.
Y después llegó el pase a Nacional…
Sí, pero ahí ya estaba más grande, había pasado muchas cosas, me había quedado ese gustito amargo de no haber podido quedarme. Pero estaba esperando el momento y sabía que debía aprovecharlo; así que tomé la decisión y me vine a Nacional.
Pero Cerrito ha sido tu segunda casa porque volviste varias veces…
Cerrito siempre me abrió las puertas, me dio la posibilidad de trabajar y estoy muy agradecido con ellos porque siempre me trataron muy bien. Siempre que tuve que volver me recibieron como uno más y uno debe ser agradecido.
Y vos se lo estas agradeciendo con goles…
Bueno, he tenido la oportunidad de poder anotar, pero también hay que valorar el trabajo del resto del equipo, porque sin ellos es imposible. Sabemos que somos un equipo corto, pero jugamos concentrados, pensando en lo que tenemos por delante, pero el tema de los goles no es una cosa que esté pensando permanentemente, sino que se va dando, y si vienen como en este caso doblete a Peñarol, bienvenido sea.
Sabés que si los goles siguen apareciendo seguramente al final de la temporada pueda haber alguna posibilidad de una transferencia. ¿Lo pensás o es algo que no te preocupa por el momento?
Sí, a cualquiera le pasa por la cabeza y lo hablamos con mi viejo, con los amigos, los más cercanos, pero a la vez sé que tengo que seguir en esta línea, haciendo goles y al final de la temporada las opciones de alguna transferencia seguramente aumenten.
LA TRAYECTORIA
Arranqué en Plaza 1 de Durazno, después en Nacional, juveniles de Durazno. Vine a juveniles de Peñarol, después probé en Cerro, pero finalmente llegué a Nacional. En 2005 fui a préstamo a Cerrito, volví a Nacional medio año de 2006. La segunda mitad quedé libre y me fui nuevamente a Cerrito. En 2007 estuve en Wanderers, volví a Cerrito en la primera mitad de 2008, el segundo semestre estuve en Tacuarembó y ahora nuevamente Cerrito.
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