No se puede perder así
Por Federico Buysan
Otro golpe muy duro para Welcome a nivel internacional. Tenía la clasificación a semifinales en la mano y la dejó escapar de una manera absurda. Ante un rival que estaba quebrado, prácticamente entregado, sin respuestas y cuando faltaban ocho minutos para el final, Welcome ganaba 75-57 (18), se termina perdiendo un juego para el peor de los recuerdos.
Welcome demostró en 32 minutos que podía vencer a Atenas, encaró el encuentro decisivo con otra actitud, defendió con inteligencia, solidaridad y en ofensiva sumó goles desde el perímetro apoyado en la recuperación individual de Nicolás Mazzarino. Welcome estaba para el gran golpe del año, eliminar en el Cerutti a los griegos, equipo de nivel, pero que consideramos inferior a Welcome en individualidades.
Era una gran posibilidad para los dirigidos por Berardi de meterse entre los cuatro mejores y pelear con buena chance la Liga Sudamericana. Ya no estaba el cuco Vasco da Gama, se podía dejar afuera a Atenas y la chance era concreta.
Un contundente parcial de 34-11 en 8 minutos es elocuente en cómo se dejó escapar esta victoria.
Pelotas perdidas con gran facilidad, ofensivas que se desperdiciaban sin ni siquiera poder tirar al aro, baches defensivos que no se pueden concebir en un juego crucial, le permitieron a los locales una reacción formidable. En el cierre del juego se perdieron rebotes defensivos, se fallaron libres y los jugadores de mayor capacidad no asumieron el rol de definir las ofensivas. Welcome se está acostumbrando a estos fracasos internacionales y lo que más preocupa es que estamos hablando de la base de la selección.
Queda la esperanza de que Somma entrenando fuerte, preparando adecuadamente al equipo, pueda lograr otros rendimientos individuales y colectivos. En esta oportunidad no hay excusas, no se perdió por elegir mal un extranjero, no hay jugadores lesionados, el rival no era inalcanzable, se perdió porque falló el equipo.
Se paralizó y dejó una imagen muy deteriorada en Córdoba. Welcome no pudo escaparle a la presión, defensiva y psicológica, del rival. Es una derrota humillante por la forma en que se cayó. Duele más esta derorta que la primera. El viernes se perdió por juego, abultada ventaja para el local y clara victoria 101 a 74, pero el sábado Welcome ganaba por goleada y el aro se achicó.
Es una lástima, era la gran oportunidad para que un equipo uruguayo definiera la Liga, otra vez quedamos eliminados y en esta ocasión con el sabor todavía más agrio. No es un problema de nuestra competencia. Con nuestra competencia Welcome ganaba por 18 puntos, se perdió por falta de equilibrio y hasta de jerarquía, se puede definir.
No más engaños. Para ganar afuera hay que estar preparados al mejor nivel y este Welcome no lo está. Miremos los niveles de Owens, Szczygielski, Freeman, Moglia y saquemos nuestras propias conclusiones.
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