Conrado Linares tiene a Fuego e Hierro para el Jockey Club

Ocho entrenadores presentarán ejemplares en el Jockey Club y sólo uno es debutante en la segunda gema de la Triple Corona. Conrado Linares pondrá en la cancha a Fuego e Hierro, seguramente el caballo que veremos correr delante de todos desde la suelta. No es un dato menor en semejante carrera.

«Creería que él solo va a ir a buscar la punta, sin que haya que exigirlo, sin ponerle intención. Me parece que no hay otro puntero». Linares confirma el detalle. Apenas había acabado el sorteo de gateras. Su potrillo sale desde la 7, del medio para afuera. «Le tenemos fe para que corra bien; entró cerca en los dos Grupo 1 que corrió. Se emprolijó desde que le puse careta», agrega el cuidador. El hijo de Pure Prize viene de imponerse por tres cuerpos entre ganadores de una. Antes había sido cuarto de Pick Out en las 2000 Guineas. Fuego e Hierro es el más carrereado del lote: trece veces salió al ruedo.

Linares es de Concepción del Uruguay, Entre Ríos. «Nací en un stud», afirma cuando se le pregunta el origen de su oficio. Padre y hermano cuidador le dieron las primeras armas. Pero de cuadreras, poco. «Empecé a los 16 años (hace treinta). En mi ciudad había carreras oficiales y de distancia. Mi padre nunca me firmó la autorización para ser jinete y me dediqué al stud.» No le fue mal al entrenador cuando bajó a Buenos Aires y aledaños. «Gané el Ciudad de La Plata con Brisque. Y en San Isidro nos quedamos con el último Trébol, con Heroic Champion. Lo corría Valdivieso», recuerda. En medio de una de esas etapas en baja que suelen atravesar los entrenadores ­y la mayoría de los que se dedican a una actividad competitiva­, apareció el stud Alfa en la vida de Linares. El propietario que todos quieren tener. El dueño de Fuego e Hierro. Se llama Genario Rodríguez Almeida y es brasileño, aunque vive aquí. «De cuatro caballos en entrenamiento vendió dos a Estados Unidos: Cámara Oculta y Bien Vestida». Linares revela que a la primera la compró barata. «Vamos a los remates y a veces a los haras, para elegir».

Pero no se queda en eso el ojo del cuidador. Rodríguez Almeida está empezando a criar en un campo de San Vicente. El haras se llama Alfa, también. «Me encargó que lo maneje; hay quince yeguas seleccionadas y dos padrillos: Gin Rummy King y Definite Edge, un Deputy Minister que ya dio en Estados Unidos».

El stud Alfa empezó derecho con Linares. Los dos son nuevos en el Jockey Club. Y por ahora, pican en punta.

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