Ejecutivo se negó a comprar equipo médico para la Selección
Once meses después del diferendo y cuando resta un mes para que la Selección nacional se juegue la vida contra Ecuador, en la altura de Quito, el 10 de octubre, salió a la luz pública que el Consejo Ejecutivo de la AUF, que presidía el doctor José Luis Corbo, se negó a adquirir un equipo médico que le hubiera permitido a la sanidad medir científicamente la adaptabilidad de los futbolistas para afrontar esa adversidad física.
En una entrevista realizada en la víspera en el programa «Dos Intrusos en el Fútbol» (CX 30), el doctor Edgardo Barboza, miembro de la sanidad de la Selección, recordó que desde octubre de 2008 el cuerpo médico estaba trabajando para afrontar en mejores condiciones el partido de Uruguay con Ecuador.
-«En octubre de 2008 la sanidad le pidió al Consejo Ejecutivo, a través del neutral que estaba en contacto directo con la Selección (no lo nombró pero se refería a Ovidio Cabal), planteamos a los dirigentes la adquisición de un determinador de oxígeno directo, para estudiar científicamente cuál es la respuesta física de los futbolistas a las exigencias que genera la altura.
La respuesta del Consejo Ejecutivo fue que la AUF no estaba en condiciones de hacer un gasto superfluo. Quiero destacar que el costo del aparato era de U$S 16.000 y se podía pagar en tres cuotas. Hubiera sido una inversión para todas las selecciones nacionales», explicó el facultativo, que se ha especializado en la materia. El doctor Barboza narró que realizó un curso en una Universidad de Los Angeles (EEUU), » para aprender a manejar ese aparato, que consta de una máscara que se conecta a un software y permite ver cómo reaccionan los deportistas de acuerdo al flujo de oxígeno que reciben.
El aparato es portátil; el jugador respira en una máscara y por telemetría, a través de una laptop, cada 20 segundos recibe los datos del jugador. Este trabajo hubiera sido ideal para que el cuerpo técnico eligiera a los jugadores que mejor responden fisiológicamente a la altura. Esos datos se bajan en una gráfica a la computadora y se ve cómo reacciona cada futbolista. Así se sabe científicamente quién está capacitado fisiológicamente y quiénes no están adaptados para jugar en la altura. El proyecto consistía en aprovechar las convocatorias de los futbolistas que vienen de Europa y de los países que están en el llano, para hacer ciclos y en cada viaje practicarles este estudio en grupos. Pues bien, el Consejo Ejecutivo rechazó nuestro pedido porque dijo que se trataba de un gasto superfluo.
Esto lo quiero decir ahora, para que la afición deportiva esté informada. Desde octubre de 2008 el cuerpo técnico y la sanidad de la Selección ya estábamos trabajando para el partido con Ecuador.
No sé qué es más valioso e importante, si los siete millones de dólares que puede recibir la AUF por la clasificación de Uruguay al Mundial o lo compra de un aparato que cuesta U$S 16.000 y se podía pagar en tres cuotas», reflexionó el doctor Edgardo Barboza.
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