CLAVE. EL BOHEMIO NO SOPORTO LA PRESION OFENSIVA QUE IMPUSO EL EQUIPO DE RIBAS

Peñarol fue contundente

Increíblemente, iban apenas segundos de iniciado, cuando un centro al área aurinegra no pudo ser conectado por Santiago López y Wanderers se perdió la posibilidad de anotar.

En la recarga, una jugada en la que conectaron los jugadores aurinegros y Pacheco que infla las redes adversarias, decretando el primero y despertando la locura en las tribuna carbonera. Había arrancado el encuentro con una vorágine inusitada, lo que abría ciertas esperanzas en los espectadores y, fundamentalmente, en los castigados hinchas carboneros de ver a otro Peñarol.

Por otra parte, este tempranero gol de Peñarol fue un baldazo de agua fría para el equipo bohemio que se encontraba desde el arranque perdiendo y cayendo todo el planteamiento táctico que traía. Además, Peñarol siguió presionando, no dejándole espacios para que el bohemio tocara como le gusta hacerlo y el ahogo terminó con otro gol en el arco wanderista cuando el cronómetro no había atravesado el primer cuarto de hora; iban apenas 11 de juego. En esta oportunidad fue una falla defensiva terrible de varios jugadores bohemios.

La pelota estaba en la mitad de la cancha y «Palomo» Rodríguez, presionado, entregó el balón a Quagliotti para que saliera, pero en lugar de hacerlo se la entregó al golero y, ante el apuro de Braian Rodríguez, despejó mal y al medio donde Pacheco la encontró y le pegó fuerte aunque el golero «ayudó» porque no retuvo y se le fue lentamente a las mallas.

Se podría señalar que a esa altura y como estaban jugando, era demasiada ventaja para Peñarol que de ahí en más se dedicó a ajustar el trabajo de laboratorio, con una presión en la zona defensiva inusitada, con jugadores que se desdoblaban y que alargaban o a Pacheco para que iniciara alguna jugada por abajo o a Braian Rodríguez por elevación para que siguiera «descalabrando» a la defensa wanderista, como lo había hecho hasta ese momento.

La defensa bohemia, presa de los nervios, siguió equivocándose propiciando que cada ataque de los dirigidos por Ribas llevaran cierto peligro. Lo de Peñarol fue claro, con una doble línea de cuatro, con jugadores que se les vio «diferentes» como Alcoba, Mozzo, De Los Santos, el mismo Darío Rodríguez, más sobrios, concentrados, atentos y con una disposición en la cancha que no habían tenido la temporada pasada. A eso hay que sumarle el buen trabajo del brasileño Robson y lo de Pacheco y Braian Rodríguez para hacer un equipo solidario y práctico. Pero además, los aurinegros no sólo mostraron atributos defensivos muy buenos, sino que además tuvieron algunos remates de media distancia, sin dirección, es cierto, pero al menos rompieron la monotonía de un juego anunciado y presa fácil de los rivales como acontecía. Hubo dos goles más en el primer tiempo, pero el árbitro entendió en uno que Pacheco estaba adelantado y en el otro, el gol de Braian Rodríguez, que la había tocado con la mano ante de mandar el remate a la valla bohemia.

Para el complemento cambió Wanderers porque pasó a jugar un poco más adelantado en la cancha, se instaló de mitad de cancha hacia adelante y comenzó a presionar al equipo de Peñarol. Sin embargo, en cada jugada, en cada pelota disputada, el racimo de casacas aurinegras fue dominador y siempre salió airoso, por eso el marcador se mantuvo inamovible. Después, con el correr de los minutos, el partido entró en un pozo, ya no hubo esa explosión de los carboneros producto del adelantamiento de Wanderers pero este tampoco inquietó a Sosa.

Recordamos dos clarísimas en este primer tiempo: una por derecha que Sosa salvó tirándose encima del atacante y otra de López, que llegó por izquierda, elevando su remate lejos y afuera.

En el último cuarto de hora Peñarol apostó decididamente a la falla del rival, llegaron los cambios y, sobre el final, Alonso recibió un centro de Mozzo y en la línea Méndez evitó el tercer gol aurinegro.

Peñarol ganó ampliamente en un nuevo comienzo que ilusiona, mucho más que se ganó con un equipo sin las rutilantes figuras que contrató llámese «Pollo Olivera, Orteman y Guillermo Rodríguez.

 

WANDERERS 0

Diego Pérez (3)

Matías Quagliotti (3)

Marcelo Méndez (4)

Martín González (3)

Simón Vanderhoegth (4)

Fernando Fadeuille (4)

Adrián Argachá (4)

Matías Corujo (5)

Julio Rodríguez (5)

Jonathan Pérez (4)

Santiago López (5)

DT: Salvador Capitano.

Suplentes: Rodrigo Odriozola, Jonathan Laserda, Ezequiel Videla, Darío Ferreira.

Cambios: 45′ Gastón Puerari (4) por Jonathan Pérez; 45′ Emiliano Telechea (5) por Simón Vanderhoegth; 67′ Maximiliano Rodríguez (-) por Matías Quagliotti

 

PEÑAROL 2

Sebastián Sosa (5)

Xabier Robson (5)

Gerardo Alcoba (6)

Darío Rodríguez (5)

Willinton Techera (4)

Maximiliano Bajter (5)

G. De Los Santos (6)

Julio Mozzo (6)

Emiliano Albín (6)

Antonio Pacheco (6)

Braian Rodríguez (7)

DT: Julio Ribas.

Suplentes: Gonzalo Noguera, Ignacio Ithurralde, Claudio Etchechury, Rodrigo Viega, Hamilton Pereira.

Cambios: 72′ Alejandro Martinuccio (-) por Maximiliano Bajter; 85′ Diego Alonso (-) por Braian Rodríguez

Goles: 1′ y 11′ Antonio Pacheco (P);

Tarjetas amarillas: 17′ Darío Rodríguez (P), 32′ Braian Rodríguez (P), 37′ Matías Corujo (W), 40′ Simón Vanderhoegth (W), 41′ Willinton Techera (P), 54′ Gastón Puerari (W), 70′ Maximiliano Bajter (P), 83′ Adrián Argachá (W), 87′ Emiliano Telechea (W), 90′ Alejandro Martinuccio (P).

Arbitros: Roberto Silvera, Mauricio Espinosa y Carlos Changala

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