Directiva podría sancionar a Mozzo por agresión a Mateo
La trompada que le aplicó Mozzo al jugador argentino Diego Mateo, que motivó la suspensión del amistoso que jugaron ante los rosarinos en el Estadio Domingo Burgueño de Maldonado, cuando corrían 41 minutos del primer tiempo, violó las disposiciones del reglamento que los dirigentes aprobaron y que fue suscrito por los integrantes del plantel principal.
A través del mismo, los futbolistas se comprometieron a mantener una conducta respetuosa, cuidar los intereses institucionales de Peñarol y comportarse como auténticos profesionales dentro y fuera del campo de juego.
Para algunos consejeros, la reacción de Mozzo no tiene justificación lógica porque se trataba de un encuentro amistoso, de preparación y la reacción del jugador argentino no ameritaba un golpe de puño, que inevitablemente iba a ameritar la tarjeta roja de parte del árbitro Luis Larrañaga si el partido no hubiese quedado inconcluso.
Entre los elementos que están ponderando los dirigentes para justificar la sanción económica a Mozzo, está el gran daño a la imagen institucional que provocó el incidente que fue difundido en todas las cadenas de televisión del mundo entero.
Desde la aprobación del reglamento interno aprobado por el Consejo Directivo, sólo fue sancionado el golero Pablo Cavallero, con 30% de su salario (U$S 5.000), por la expulsión que sufrió en el partido contra Cerro, que dejó en inferioridad de condiciones al equipo.
A pesar de que el golero se defendió y argumentó que se trató de una jugada casual, los dirigentes evaluaron la misma y llegaron a la conclusión de que fue intencional y fue en represalia al técnico Julio Ribas que no lo tenía en cuenta hacía varios partidos.
Para algunos consejeros, la situación de Mozzo es similar a la de Caballero porque, si bien se trataba de un amistoso, interpretan que bajo ninguna circunstancia podría haber reaccionado de la forma que lo hizo contra un adversario, en un partido que había reunido miles de personas en las tribunas, que pagaron una entrada y padecieron la frustración de no haber disfrutado de la totalidad del espectáculo.
La disculpas de Mozzo ante los medios de comunicación y el reconocimiento del error son atenuantes, pero los dirigentes consideran que no pueden tolerarse este tipo reacciones de parte de profesionales con dilatada trayectoria en primera división. El máximo para una sanción económica que establece el reglamento interno de Peñarol es la quita de 30% del salario que percibe el futbolista.
Compartí tu opinión con toda la comunidad