Para mirar de espaldas
En las épocas del liceo, bastante nos costó a varios entender cómo una cosa podía definirse como cierta comprobando lo que en realidad era totalmente contrario, de acuerdo a una «demostración por el absurdo» que solían enseñar los profesores de matemática y se utilizaba en alguna otra materia aplicando propiedades lógicas.
Era como una especie de culto de la contrariedad, de vocación por demostrar que algo estaba bien haciendo absolutamente todo lo que parecía ir en sentido contrario, según lo simplificábamos en nuestro pensamiento por aquellos tiempos.
Varios años después, cuando los teoremas y sus demostraciones quedaron en el olvido, ayer nos vino a la mente aquel particular procedimiento mientras tratábamos de entender lo que pasaba en el Parque Nasazzi dentro del campo. El encuentro que protagonizaron Nacional y Defensor Sporting por la cuarta fecha de la Liguilla fue un verdadero manual de lo que no debe pasar en el fútbol uruguayo.
Es más, si a alguien se le ocurriera hacer todo lo posible para armar un espectáculo sin atractivos, basta que copie lo que pasó y le agregue un par de detalles a su gusto nada más para lograrlo.
Al frío que reinó durante toda la Liguilla, se le agregó la fijación del juego en horario laboral para un nuevo choque entre rivales que jugaron seis veces en un mes, pero con un conjunto diezmado por haber licenciado a sus jugadores y el otro muy lejos del rendimiento que lo llevó a ganar la Tabla Anual.
Por si teníamos poco, y aunque los dos tenían que ganar, insólitamente ambos entrenadores se pusieron de acuerdo en aislar a sus hombres más peligrosos; Navarro venía de convertir un triplete, y Sergio Blanco ha sido el mejor tricolor en el torneo, pero en vez de rodearlos, de facilitarles compañía, decidieron aislarlos del resto del equipo, dejándolos solos «allá arriba». Con ese panorama, el cotejo contó con pocas llegadas a los arcos, con escasas situaciones de riesgo, pero con faltas y golpes para todos los gustos.
Hasta la cuarteta arbitral se puso a tono con la demostración, fundamentalmente Luis Larrañaga, quien dejó sin sanción un montón de faltas, tuvo un pésimo arbitraje tanto técnica como disciplinariamente, nunca protegió a los que quisieron jugar y permitió que el partido «se picara» con el paso de los minutos. Incluso, el primer línea Changala puso «la frutilla de la torta» cuando se jugaban los minutos adicionados, ya que levantó su banderín para realizar una denuncia, pero como el árbitro no se percataba, desistió de realizar la observación.
Por supuesto hubo quienes intentaron escapar de la mediocridad general, entre ellos Carlos Díaz y Pablo Gaglianone en Defensor, tratando de llevar a su equipo adelante, mientras en Nacional sobresalió la lucha de Blanco, permanentemente golpeado ante la pasividad del árbitro, más algunos momentos de Coates y poco más.
Estuvo un poco más cerca del gol Defensor, al menos haciendo llegar balones al área rival, hasta que en los últimos diez minutos, con dos hombres más, fue Nacional el que pudo llevarse los tres puntos.
Si no lo vio, no se perdió prácticamente nada.
NACIONAL 0
Leonardo Burián (5)
Pablo Caballero (5)
Alejandro Rodríguez (5)
Sebastián Coates (5)
Martín Rodríguez (5)
Jorge Cazulo (5)
Maximiliano Calzada (5)
Mauricio Pereyra (5)
Facundo Píriz (4)
Sergio Blanco (6)
Diego Rodríguez (4)
DT: Luis González.
Suplentes: Nicola Pérez, Martín Galain, Matías Abero, Santiago Pereira. Cambios: 64′ Martín Cauteruccio (5) por Facundo Píriz, 79′ Luis Oyarbide (-) por Diego Rodríguez, 82′ Brian Machado (-) por Luis Oyarbide.
DEFENSOR 0
Martín Silva (5)
Rodrigo Cabrera (5)
Mario Risso (5)
Jorge Curbelo (4)
Robert Herrera (5)
Carlos Díaz (5)
Pablo Gaglianone (5)
Miguel Amado (4)
Sebastián Ariosa (4)
Rodrigo Mora (4)
Alvaro Navarro (4)
DT: Gustavo Ferrín.
Suplentes: Fernando Rodríguez, Brian Aleman. Cambios: 60′ Mariano Rubbo (5) por Robert Herrera y 83′ Marcos «Nasa» García (-) por Rodrigo Mora.
Arbitros: Luis Larrañaga (3), Carlos Changala e Igor Moreira.
Cuarto árbitro: Freddy De Seja. Tarjetas rojas: 76′ Jorge Curbelo (DS), 80′ Carlos Díaz (DS). Tarjetas amarillas: 10′ y 76′ Jorge Curbelo (DS), 32′ Maximiliano Calzada (N) y Jorge Cazulo (N), 48′ Mario Risso (DS), 66′ Martín Rodríguez (N), 75′ Rodrigo Cabrera (DS), 78′ Alejandro Rodríguez (N). Cancha: Estadio José Nasazzi.
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