
Mientras unos pocos hinchas tricolores pudieron observar el partido “en vivo y en directo” en el Estadio Unico de La Plata, producto del conflicto suscitado entre las directivas de ambos clubes por la cesión de entradas a las hinchadas visitantes, un par de miles de aficionados llegaron hasta el Parque Central para seguir las incidencias del cotejo desde la tribuna principal, frente a la cual se instaló una pantalla gigante.
Unos dos mil seguidores tricolores, aproximadamente, pudieron seguir el juego en forma gratuita gracias a la original iniciativa puesta en práctica por primera vez.
Sorpresivamente, el equipo parquense saltó al campo de juego vistiendo camiseta azul, con una vestimenta totalmente atípica, ya que no se recuerdan antecedentes de presencias en Copa Libertadores con una casaca de ese color. Sí lo hizo en el campeonato local en un par de ocasiones, aunque no había lucido pantalón y medias blancas.
En la presente edición de la Copa, varios de los cotejos como visitante los había jugado con camiseta roja, abandonando el tradicional uniforme blanco para este tipo de partidos.
El estado del campo de juego que no reconocieron los tricolores pues el miércoles entrenaron en La Bombonera fue criticado por jugadores e integrantes del cuerpo técnico antes del cotejo; el ayudante técnico, Mauricio Larriera, por ejemplo, dijo que el césped demasiado corto “parece de fútbol cinco”, pero aun así está “mejor que el del Centenario”.
Finalmente, Gerardo Pelusso concedió la titularidad al mercedario Alvaro Fernández, excluyendo al argentino Federico Domínguez de la oncena inicial y ratificando a Gustavo Biscayzacú en el ataque junto a Medina; el futbolista argentino fue silbado una y otra vez por los hinchas locales debido a su pasado en el otro equipo de La Plata, Gimnasia y Esgrima. Incluso estuvo en aquel recordado clásico que terminó con goleada histórica de los “pinchas” por siete a cero.
Con el regreso de Fernández, el cuerpo técnico albo confió en el mismo equipo que había jugado ante Palmeiras en San Pablo.
Por su parte, la lesión de Cristian Cellay tuvo al técnico Alejandro Sabella esperando hasta último momento, pero finalmente integró la defensa junto al polémico Schiavi. A último momento, Estudiantes sufrió una baja inesperada, ya que el volante externo Enzo Pérez amaneció con cuarenta grados de temperatura y debió retirarse de la concentración, dejando su lugar a Diego Galván, el autor del gol.
Cerca del cotejo, el técnico confirmó la presencia de Gastón Fernández en ofensiva, quedando nuestro compatriota Juan Manuel Salgueiro en el banco de suplentes.
Precisamente, el lateral Cellay se retiró lesionado en el segundo tiempo, siguiendo el camino del capitán Juan Sebastián Verón, que también debió dejar el campo; las próximas horas indicarán si ambos pueden jugar en la revancha la semana próxima en función de su evolución. Por su parte, Gastón Fernández finaliza su préstamo el próximo 30 de junio y debería volver a Tigres, mientras el portero Mariano Andújar seguirá su carrera en Catania, que pagará por la mitad de su pase un millón y medio de dólares.
Del lado de los tricolores, existe una situación similar con el argentino Marcos Mondaini, ya que también finaliza su préstamo, que podría extenderse si Nacional llega a un acuerdo con Boca. El último día del mes también expira la vinculación de Mauricio Victorino, que no tendría problemas para jugar hasta que finalice la temporada.
El cotejo de vuelta, que se disputará en el Estadio Centenario el miércoles 1º de julio a las 21.15 horas, será arbitrado por el paraguayo Carlos Torres junto a sus compatriotas Emigdio Ruiz y Nicolás Yegros.
Una vez terminado el cotejo, existieron incidentes fuera del estadio entre los propios hinchas de Estudiantes, ya que existe división entre algunas barras. Según confirmaron medios locales, varios parciales salieron de la cabecera que ocupaban y se trasladaron a la opuesta, ya que algunos referentes de la barra platense “no quieren saber nada” con sus pares carboneros: hicieron retirar las banderas con colores aurinegros y luego hubo disparos de armas de fuego dentro de la tribuna; resultó herido un hincha de Estudiantes conocido como “el Uruguayo”, quien suele asistir a los encuentros en La Plata vestido con una camiseta de Peñarol.
El parcial fue trasladado en ambulancia hacia un centro asistencial debido a una herida en la zona inguinal. Las informaciones no fueron confirmadas por las autoridades policiales, que en principio negaron cualquier tipo de refriega. Los locales anunciaron que existía un pacto entre hinchas platenses y la Policía respecto a que no portarían al estadio ninguna enseña con los colores de Peñarol, lo que no fue respetado por una de las barras, generando estos incidentes.
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