Qué Felicidad reaccionó justo a tiempo y cambió un resultado siempre favorable a Regenerada
Una de esas carreras que nueve de cada diez veces se pierden, ganó ayer Qué Felicidad. Sucedió en Palermo, donde al filo del disco atrapó a la brasileña Regenerada, para quedarse con el clásico República de Panamá (G3-1.000 m).
Media cabeza separó a la favorita, que llevaba casi dos meses sin competir, de la yegua que llegó a Buenos Aires hace quince días y había ejercitado fuerte sólo una vez en la pista, donde quedó radicada y ahora fue presentada.
Qué Felicidad aportó coraje en el momento justo, cuando pareció que las cosas se habían complicado demasiado. P
ablo Falero buscó primero por media cancha y la hija de Bernstein no respondía. Luego la llevó hacia afuera, tras un cruce (con luz) de Regenerada, y eso le permitió cambiar de mano.
La yegua de Carlos Daniel Etchechoury venía en tercera marcha hasta ahí.
Enseguida puso la sexta y descontando distancias vertiginosamente despojó del primer lugar a la tercera puntera que había tenido la carrera, tras los liderazgos de Circle Road y Comadre Cat.
«Casi me infarto», bromeó Ignacio Pavlovsky, que maneja los intereses de Santa María de Araras, la cabaña en la que se crió y a la que representa Qué Felicidad. «No se puede creer que haya ganado», agregó sorprendido.
Como en el clásico de anteayer, con Taken Away, celebró el mismo equipo, pero ahora con suspenso. Dos caras de una misma moneda.
Falero: «Tiene un corazón que se le sale del pecho»
Se sacó el casco y levantó la fusta Falero cuando le apuntaron los flashes tras el clásico, señal de que había algo especial en el éxito de Qué Felicidad. «Tiene un corazón que se le sale del pecho.
Parecía que no llegaba, pero le vino bien el cruce de la brasileña y arrancó», dijo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad