Irak quedó eliminado del torneo
Irak empató 0-0 con Nueva Zelanda, ayer en Johannesburgo, en duelo de la tercera jornada del grupo A de la Copa de las Confederaciones, desperdiciando su posibilidad de clasificarse a las semifinales del torneo, a las que accedieron España y Sudáfrica. Sin ideas y sin respetar su papel de favorito ante el rival más débil de la llave, el seleccionado de Bora Milutinovic se despidió del torneo antesala del Mundial-2010 y ni siquiera pudo aprovechar la mano que le tendió España desde Bloemfontein, donde derrotó 2-0 al anfitrión y le abrió el camino a ‘semis’. Sin embargo, Younis Mahmoud y sus muchachos no dieron la talla y se marcharon de tierra africana sin gritar un solo gol en tres partidos y con dos puntos, fruto del empate en el arranque sin tantos contra los Bafana Bafana y el de este sábado. Al final de la fase inicial, España se quedó con el primer puesto luego de cosechar tres victorias, mientras que los anfitriones quedaron en segunda ubicación con cuatro unidades, haciendo valer la victoria contra los kiwis del miércoles pasado (2-0).
Irak quedó tercero y los neozelandeses cerraron con un punto, muy festejado, ya que fue el primero de la historia que lograron luego de ocho derrotas en fila en tres ediciones. En un final de liguilla abierto, Bora Milutinovic se quedó con las ganas de usar la calculadora.
El campeón asiático salió al ataque, como estaba previsto, y arrimó peligro con su delantero estrella Younis Mahmoud, quien avisó de cabeza en un primer cuarto de hora casi de estudio, pero el meta kiwi Glen Moss le tapó el grito de gol. El once de Ricki Herbert, Respondió a través del punta Chris Killen, quien remató alto.
Te recomendamos
cuatro veces
Uruguay: el tetracampeón que la FIFA reconoce y la historia avala
La discusión sobre los títulos mundiales de la Celeste vuelve a encenderse, pero los documentos oficiales y la propia casa madre del fútbol respaldan una verdad inobjetable: Uruguay luce 4 estrellas y tiene derecho a hacerlo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad