
El pasado 10 de junio se vencieron dos meses de adeudos a jugadores, técnicos y funcionarios, en un presupuesto mensual que supera los 400.000 dólares.
Solamente al 30 de junio, es decir la próxima semana, la deuda de los aurinegros por el último trimestre de un período en el cual ni siquiera clasificó entre los 6 mejores del año, trepará al millón doscientos mil dólares y dicho dinero es exigible antes del comienzo del próximo torneo.
Al constituirse una deuda con la mayoría de jugadores que no formarán parte del plantel para el próximo torneo Apertura, los futbolistas reclamarán dichos haberes y deberán ser abonados, de lo contrario no podrán competir.
La salida que maneja el actual Consejo Directivo es formalizar un fideicomiso para tener capital de giro, abonar las deudas exigibles para seguir jugando y además cumplir con la incorporación de nuevos jugadores.
Bajar el presupuesto es la consigna, lo manifestaron los directivos de todas las tendencias políticas y también lo saben los futbolistas del actual plantel. El propio Carlos Bueno, el jueves por la tarde, en Sport 890, expresó que “difícilmente se quede en Peñarol, me voy al exterior porque sé que acá no hay dinero y en Peñarol habrá un recorte presupuestal muy importante y está claro que los sueldos más altos seguramente no sigamos para el otro año…”
La palabra “default” es muy fuerte, sin embargo en Peñarol saben que actualmente no tienen jugadores de nivel para venderlos en el exterior y obtener recursos; el trabajo de Víctor Púa recién tiene dos años y los resultados no son inmediatos.
Si Peñarol no logra una transferencia en los próximos meses, el pasivo a fin de año superará los 12 millones de dólares, una cifra muy significativa para este mercado futbolístico.
El plantel aurinegro ayer entrenó por la mañana y luego el técnico Julio Ribas dispuso que haya una licencia de 10 días, teniendo en cuenta la inactividad que tendrá Peñarol al no haber clasificado a la Liguilla. Por encima de que los delegados planteen un recurso ante la AUF solicitando que no se le quiten los tres puntos por los incidentes del año anterior con Danubio y de esta manera clasificaría a la Liguilla. El recurso difícilmente tenga andamiento, por esta razón el plantel estará licenciado diez días y luego volverá a la actividad con aquellos futbolistas que formarán parte del equipo para la temporada que viene.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21