La "Catedral" espera por Cuevas
Dent, más experiente en estas superficies, necesitó de cuatro sets para vencer al salteño Pablo Cuevas en cifras de 6-3, 5-7, 7-6 y 6-3.
El partido mostró al estadounidense muy tranquilo, sobre todo en el primer set, donde se empleó al máximo con el afán de complicar a nuestro compatriota desde el arranque, cosa que hizo en buena forma en un par de quiebres para dejar el primer set en su favor por 6-3. Pero Cuevas, muy metido en su cotejo, comenzó a ajustar defectos y con mucha entereza recuperó su mejor juego para ganar el segundo set por 7-5. La tercera fue la manga más pareja de todas, en la cual Dent intentó recuperar la senda de la victoria y debió ir a tie break para lograrlo. Allí fue más efectivo y se llevó el chico por 7-6.
Esto llevó a que el cuarto set fuera definitorio para ambos y nuevamente Dent, quien en el año 2005 llegó a octavos de final de este torneo, fue superior y logró marcar una diferencia ante su rival y quedarse con la victoria que le dio el pasaje directo al cuadro principal del evento. Ahora depende del sorteo de los «Lucky Looser» para ingresar al cuadro principal, lo que se dará hoy.
Murray
Andy Murray no está en una situación fácil para ganarse los corazones de los británicos, que no cuentan con un gran tenista desde Fred Perry, pero las reticencias van reduciéndose a medida que aumentan las opciones del número tres del mundo de imponerse en el césped de Wimbledon. «Aprendan a quererlo», animaba el diario The Times tras la reciente victoria del escocés en Queen’s, donde el 13 de junio se convirtió en el primer británico que ganaba el torneo de preparación para Wimbledon nada menos que desde 1938. Pero no lo tiene hecho: «¿Sería demasiado pedir una sonrisa, Andy?», le preguntaba el Daily Mail al pie de una fotografía en la que aparecía con semblante impasible. No es seguro que cuando el lunes empiece Wimbledon, las camisetas «Anyone but Murray» (Cualquiera menos Murray) hayan desaparecido de los alrededores de la pista central. Lo cierto es que el mejor tenista británico de la era Open, de 22 años, mantiene difíciles relaciones con el público. Escocés reivindicativo, perteneciente a la clase media, es una rareza en un deporte inglés que no logra democratizarse y cuya imagen no cambió mucho el elitista Tim Henman.
Murray, que no se formó en el seno de la federación (LTA), no se esforzó mucho para que el público le adoptara: maldiciendo en la pista, a la que entraba mal afeitado, echando miradas fulminantes, con el pelo y el pantalón demasiado largos, insultaba en voz alta a su ex entrenador, Brad Gilbert.
Cuando los periodistas británicos le preguntaban quién quería que ganase el Mundial de fútbol, respondía: «Cualquiera menos Inglaterra».
Te recomendamos
el mundial opacado
El caso Omar Abdulkadir Artan: deportación, racismo y escándalo en la antesala del Mundial 2026
Omar Abdulkadir Artan, el mejor árbitro de África, tenía los documentos al día, la VISA aprobada y todo en regla: iba a dirigir un partido del Mundial de Fútbol y Trump le rompió el sueño.
Compartí tu opinión con toda la comunidad