Sébastien Loeb sigue liderando con comodidad el torneo mundial
Fue un gran fin de semana para el equipo Ford, que colocó a Mikko Hirvonen como escolta, logrando así el primer 12 con los Ford Focus para la escudería del óvalo en este certamen.
El comienzo del campeonato no le fue para nada bueno a Latvala, que había ido sumando frustración tras frustración, incluido su dramático accidente en el Rally de Portugal, en el cual, tras haberse salido de ruta, cayó más de ciento cincuenta metros por un barranco.
Pero en Cerdeña el finlandés recuperó la sonrisa. Más que una sonrisa, recuperó la alegría y la emoción que sólo permite disfrutar la obtención de una victoria.
Y este triunfo en Cerdeña fue el segundo de su historia en el campeonato mundial.
Fue un triunfo que en algún momento amenazó con verse empañado por el fantasma de las órdenes de equipo, que podrían haber obligado a Latvala a aminorar su ritmo de marcha para dejar triunfar a su compañero Mikko Hirvonen, quien está mucho mejor colocado en la tabla de posiciones del campeonato mundial.
Pero afortunadamente para los intereses de Jari Mati esto no sucedió y pudo quedarse con el halago de inscribir su nombre como ganador del Rally de Italia, que tuvo diecisiete pruebas especiales disputadas por caminos de tierra a lo largo de tres duras etapas.
Ya desde la primera prueba especial del rally, disputada en la mañana del viernes, el finlandés se ubicaba en cabeza de la clasificación, posición que pudo mantener a lo largo de toda la carrera.
Al finalizar esa primera jornada Jari Mati Latvala se ubicaba al frente del rally, por delante de su compañero de equipo Mikko Hirvonen y del penta campeón mundial Sébastien Loeb con el Citroën C4.
El francés se había visto obligado a abrir la ruta, o sea largar primero en el camino durante todo el día. Ello lo perjudicó notoriamente, porque tuvo que ir limpiando la ruta de una capa de arenilla que dificultaba la adherencia de los neumáticos, perdiendo valiosos segundos que fueron acumulándose con el pasar de las pruebas especiales. Quienes largaban después ya encontraban la superficie del camino en mejores condiciones de adherencia, con las lógicas ventajas que ello implica. Los resultados quedaron a la vista.
Para la segunda etapa Latvala siguió imbatible comandando la prueba, siempre con Hirvonen pegado prácticamente como una estampilla en la clasificación general.
Al cabo de ese segundo día de carrera, la diferencia entre los dos finlandeses era de 9,9 segundos.
Loeb rozó un árbol en esa etapa, pinchando un neumático y perdiendo bastante tiempo en la reparación, por lo que finalizó tercero pero sin posibilidades reales de discutirle el triunfo a los dos pilotos de Ford.
La última etapa no mostró variantes en la clasificación en carrera.
Latvala ganó sin discusión y su compatriota Hirvonen finalizó segundo a casi medio minuto de diferencia. Es la cuarta vez en la temporada que Hirvonen se ubica como escolta y todavía no ha podido ganar.
Loeb quedaba tercero pero hubo una penalización de dos minutos al comprobarse que cuando cambiaron el neumático pinchado su copiloto, Daniel Elena, se había quitado el cinturón de seguridad antes de que el coche se detuviera por completo.
De esta manera Petter Solberg quedó tercero con su Citroën Xsara privado.
Loeb cayó al cuarto puesto, seguido por Eugeny Novikov, con un C4 del equipo Citroën Junior y por el Focus de Matthew Wilson.
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