LESIONES. LA QUE TUVO FRANCO NO FUE COMPROBADA POR LA SANIDAD

JUGADORES DIVIDIDOS POR LA CONDUCCION DE JULIO RIBAS

Peñarol vive una situación muy compleja a todo nivel. Los resultados deportivos negativos de los últimos tres partidos hicieron estallar todos los conflictos internos que estaban «tapados» y que ahora salieron a la luz.

La llegada de Julio Ribas a mediados de enero provocó todo un movimiento interno; la mayoría del plantel estaba muy consustanciado con Mario Saralegui, y la forma en que debió retirarse el entrenador artiguense fue perfectamente conocida por los jugadores.

El único que salió públicamente a expresarlo fue Carlos Bueno, quien apoyó a Mario Saralegui porque supo que estando todavía el artiguense en la conducción técnica había partido un llamado de Juan Pedro Damiani a Ruben Domínguez cuando a principios de año Bella Vista expresó su interés en contar con Julio Ribas como técnico.

Carlos Bueno expresó públicamente su malestar por la salida de Mario Saralegui, otros no, pero coincidieron con el delantero y hubo otros que «cambiaron el trole» y apoyaron a Julio Ribas, que en su primera medida los concentró 11 días en forma consecutiva, haciendo ver al público en general que el plantel comenzaba un nuevo proceso con más horas de trabajo y menos de ocio.

El capitán Antonio Pacheco fue un referente para Julio Ribas dentro del plantel, sin embargo, en algunas conversaciones entre los futbolistas se expresó el malestar con el «Tony» porque estaba más cerca del técnico que de sus compañeros.

Un ejemplo de lo anterior es el famoso protocolo de conducta; el mismo fue aprobado luego de una reunión entre Damiani, Ribas, Darío Rodríguez y Antonio Pacheco. Todos terminaron firmando el documento de conducta interno del plantel, pero varios lo hicieron sin estar convencidos de que era lo adecuado, y molestos con la posición de Antonio Pacheco que dijo amén al pedido de Damiani y Ribas.

Otro episodio confuso fue el que protagonizó José María Franco antes del partido con Liverpool. Ese mismo domingo por la mañana en Los Aromos manifestó que le dolía un tobillo, la sanidad luego de examinarlo, expresó que podía jugar, sin embargo el delantero dijo que le dolía y que no estaba en condiciones de jugar ante los negriazules.

En ese partido tampoco jugó Carlos Bueno por estar sentido, y el técnico debió apelar a los juveniles para reemplazarlos.

En el Consejo Directivo de Peñarol fue tratado el tema de Franco, y el directivo Sergio Perrone mocionó licenciarlo junto a otros futbolistas del plantel y ascender más juveniles, pero su moción quedó en minoría y no se adoptaron medidas.

Físicamente el equipo no está bien, en los últimos partidos fueron superados abiertamente por sus rivales y quedó demostrado en los segundos tiempos. El cuerpo técnico luego de su eliminación ante el DIM expresó que no había realizado la pretemporada y por ende no tuvieron tiempo de trabajar. Ahora pasaron 5 meses desde que el profesor Machado comenzó a trabaja en la parte física y el rendimiento es inferior al que tuvo a principios de febrero.

Lo concreto es que el plantel aurinegro en su gran mayoría no comparte el estilo de trabajo de Julio Ribas, desde las concentraciones largas hasta las cargas de trabajo, la mayoría no lo hace pública, simplemente acatan las órdenes y cobran sus sueldos que son los mejores del medio y varios de ellos esperan su desvinculación contractual a mediados de año.

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