"Será un puntal para recuperar Maroñas"
–¿Qué nos puede decir sobre la marcha de la licitación del Hipódromo de Maroñas?
–Como es de conocimiento, el llamado a licitación fue hecho por Casinos del Estado, por más que la Asociación de Propietarios y también de Criadores fueron consultadas en varias oportunidades. Los pliegos fueron puestos públicamente para los oferentes y si bien contemplan muchas de nuestras aspiraciones, hay puntos que pensamos pudieron perfeccionarse. Existen tres o cuatro empresas con antecedentes de hipódromos que mostraron interés y se lo han hecho saber al presidente electo, doctor Jorge Batlle, quien hizo otorgar una prórroga de sesenta días para satisfacer a los mismos sobre puntos que el pliego primario no contemplaba. Deseamos que tengamos un ganador, capaz de devolvernos el Maroñas que todos añoramos.
–Va para tres años con Maroñas cerrado. ¿Criadores y propietarios con la ayuda económica de la IMM pudieron hacerlo funcionar?
–Bueno, hubo un momento muy especial enseguida del cierre, en el cual personas ajenas a la Asociación, pero con larga trayectoria en el turf, tuvieron contactos con dirigentes de la IMM, quienes pedían se contemplase al propietario y se llevase a la realización de complejos habitacionales dentro del predio del hipódromo. Las Asociaciones de Criadores y Propietarios se opusieron fervientemente y todo se vino al suelo. Hay una reglamentación municipal que impide la construcción de nuevas caballerizas fuera del predio del hipódromo y con esto encima, se achicaba aún más la capacidad de ocupación de los SPC. Era algo inadmisible. Yo prefiero que las cosas lleven más tiempo pero salgan bien. El turismo, la exportación, la mano de obra que otorga Maroñas, necesita expansión. Todo aquel que se achica, desaparece…
–Hay un movimiento de gente allegada al Hipódromo de Las Piedras que se ha movilizado para la construcción de un monumento a Tabaré Hackenbruch por haber salvado al turf canario. ¿Cree usted que es merecido?
–Es indudable que la firme decisión del intendente Hackenbruch de hacer municipal al Hipódromo de Las Piedras ante todas las dificultades que encontró, merece el reconocimiento unánime de todos los que amamos a la hípica.
Desde la Asociación de Propietarios, una vez que se produjo el cierre de Maroñas, siempre encontramos receptividad a nuestros petitorios y el agradecimiento será eterno.
Lo del monumento me parece exagerado, pero no dejo de reconocer que hay hipódromo gracias a él. En los doce años de dictadura, sólo había reuniones los 18 de mayo. El dio continuidad y pagó los premios… antes, se corría por amor a la camiseta.
–A su juicio, ¿cuál fue la razón del fracaso del Jockey Club de Montevideo?
–Yo diría que el cierre de Maroñas lo provocamos nosotros, los propietarios, cuando decidimos no anotar. No se podía seguir más, no pagaban los premios, el deterioro de los palcos era lamentable, las recaudaciones embargadas, no se pagaba lo más elemental, ni el agua ni la luz… el juego caía, la gente se iba retirando, había que intentar otra cosa. Los culpables, que los señale otro. Yo diría que el Jockey Club se formó en una época de bonanza del país, que permitía todos los lujos que tenía. Sus dirigentes no advirtieron que estaban viviendo otro momento y el cambio los absorbió. Había que separar la sede social del hipódromo. La actividad hípica había que encararla como una empresa, con costos acorde a su productividad, y exigirle eficiencia. Hubo una desprolijidad total en la administración y se llegó a una situación insostenible.
–El gran incoveniente para esta popular industria es su falta de rentabilidad. ¿Qué haría usted para que Maroñas dejase ganancias?
–En primer término jerarquizar los programas con la presencia de los mejores caballos del medio. Tiene que ser una actividad seria, confiable, que pueda arrimar gente que hoy no llega, quizá inhibida por la fama de timberos que tienen los carreristas. Hay que promocionar la actividad, como algo que merece verse, donde existe una actividad social interesante y un espectáculo impagable.
Hay que poner agencias con circuito cerrado de televisión, una tarea de marketing, complementar los días que no hay carrera con espectáculos extra para atraer gente al hipódromo. Deben buscarse fuentes de ingresos de todos lados, del exterior a través de la imagen de carreras de todo el mundo, pero que no compitan con las nuestras.
Cuando hay Maroñas, sólo Maroñas… buscar todo tipo de explotación, como pueden ser las exitosas maquinitas tragamonedas, explotadas en sociedad entre el concesionario y Casinos del Estado. Pero que los beneficios se vuelquen en premios, que son el motor del turf.
–Queremos su opinión sobre el resultado alcanzado en las ventas de productos del pasado año.
–Yo diría que a pesar de las condiciones adversas que se han vivido en los últimos años, el Uruguay mantiene un nivel de elevage aceptable que se puede mejorar rápidamente. Y que actualmente se está dando ese fenómeno, con una inversión en padrillos muy considerable.
Los costos que genera la cabaña no fueron cubiertos por los precios pagados por los potrillos, por lo menos en un cincuenta por ciento. Se comenzó muy bien y en mitad de la temporada faltaron compradores. Evidentemente, el cierre de Maroñas conspira para un mejor resultado.
–Hay algo que preocupa a la afición y es la cantidad gravitante de caballos que, según rumores del público, actúan con pedigí cambiado. ¿Cómo se soluciona esto y quién es el responsable?
–El responsable de los caballos cambiados es el que hace la maniobra. El Stud Book ofrece al hipódromo los elementos que identifican a los caballos y así se trabaja actualmente. La Asociación de Propietarios y Cabañeros ha hecho un convenio con la Facultad de Veterinaria y el Stud Book para establecer en lo sucesivo el análisis de sangre de los padrillos y productos que actúan. A partir del año 2001, todos estarán registrados.
–¿Alguna otra consideración?
–Esperamos que todo esto que se ha puesto en marcha, llegue a buen término. Tenemos toda nuestra confianza en el futuro presidente, doctor Jorge Batlle, conocedor como ninguno de la actividad hípica y que será un puntal permanente para la recuperación de nuestro querido Maroñas.
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