A CORO. FUE EL GRITO CONTRA EL ASISTENTE WALTER RIAL

"QUE ARBITRE RIBAS LA P… QUE LOS PARIO…"

El primer tiempo fue muy polémico en cuánto a situaciones referiles, todas ellas fueron en contra de Wanderers y protagonizadas por el primer asistente Walter Rial.

Sancionó tres orsai en forma equivocada en contra de los delanteros bohemios que estaban claramente habilitados en situaciones que pudieron terminar en gol.

Los hinchas de Wanderers explotaron y a coro cantaron: «que arbitre Ribas la p… que los parió…». Esto en clara alusión al técnico carbonero que estaba pegado al línea Rial.

 

Justamente la posición de Julio Ribas fue totalmente antirreglamentaria porque estuvo todo el partido pegado a la línea de cal cuando las disposiciones marcan que los técnicos deben ubicarse en el banco de suplentes y sólo pueden acercarse a línea de cal para dar indicaciones pero volviendo de inmediato al banco. Muy timorato el 4º árbitro Heber Rodríguez intentó hacer cumplir la reglamentación pero Ribas hizo caso omiso a la disposición.

 

Salvador Capitano, técnico de Wanderers, protestó airadamente por la presencia de Julio Ribas pegado al asistente Walter Rial en el primer tiempo y en el complemento, irónicamente se rió durante varios minutos cuando no fuera expulsado Carlos Bueno al golpear duramente a un zaguero bohemio.

 

En el Palco Alto un aficionado aurinegro increpó en forma irónica a varios dirigentes aurinegros y al gerente deportivo de juveniles Fernando Alvez. Se manifestó por la no presencia de juveniles en el equipo titular y luego se molestó al terminar el primer tiempo cuando todo el equipo se reúne junto a Julio Ribas en una arenga grupal.

Entre los consejeros estaban Gervasio Gedanke, José Cataldi, el delegado Jorge Barrera y Fernando Alvez quienes no reaccionaron ante la protesta del hincha.

 

El romance entre la hinchada de Peñarol y Carlos Bueno se deteriora cada día más y ayer fue una prueba muy clara de esto. Cuando Julio Ribas decide su reemplazo por Omar Pérez, una fuerte silbatina bajó desde todos los sectores del Estadio Centenario.

Por el contrario, Braian Rodríguez ingresó con muy buen pie siendo peligroso en dos incidencias y se ganó los primeros aplausos de los hinchas aurinegros.

 

El campo de juego del Estadio Centenario sigue en mal estado, está muy empastado pero poceado en muchos sectores. Otro punto es el tablero, no tiene reloj indicador y tampoco figuran las alineaciones y los nombres de los cambios.

Al decir de un aficionado en el Palco Oficial:

«Figueredo nos mandó de Venezuela un plasma que es chico para la magnitud del Estadio Centenario…»

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