NACIONAL DEBE DECIDIR SI INVIERTE US$ 150.000
Uno de los objetivos que debían cumplir los tricolores, tras el actual período de pases, era bajar el presupuesto mensual del club, obviamente, bajo la premisa de no hipotecar el poderío deportivo del equipo. Las primeras noticias del año fueron halagüeñas para las arcas tricolores, en función de las salidas del plantel albo de Pablo Melo, Diego Vera, Walter García, Martín Ligüera y, finalmente, Alexis Viera, varios de ellos con salarios que eran de los más altos del plantel.
Las cifras bajaron por un lado pero también se incrementaron en función de las cuatro incorporaciones logradas, aunque ninguna de ellas tendrá un sueldo demasiado elevado para el medio, según nuestras informaciones; sin embargo, la concreción del quinto refuerzo podría obligar a que los tricolores realizaran una erogación bastante importante para el medio, que conspiraría contra la intención de los directivos albos.
A esta altura, cuando falta menos de un mes para el debut en la Copa Libertadores y apenas setenta y dos horas para el primer partido clásico del año, con la continuidad de Victorino casi resuelta, cuando existe optimismo respecto a la permanencia de Romero y Blanco en el grupo, la urgencia de los tricolores es definir la llegada de un delantero de nivel, por lo que se verá obligado a definir entre sus deseos en el plano económico o dejar de lado esta intención durante el presente semestre para apostar fuerte deportivamente en la Copa Libertadores y en el Torneo Clausura.
El dilema de los presididos por Alarcón se debe a que deberían pensar en sumar a su presupuesto mensual un sueldo que rondara entre veinte y veinticinco mil dólares, como mínimo, para incorporar al paraguayo Nelson Cuevas o al argentino Lucas Castromán, dos de los delanteros por los que negocia Nacional en este momento.
Tanto «Pipino» Cuevas como Castromán, recientemente excluido del plantel de Boca, pueden transformarse en jugadores tricolores en los próximos días; ambas llegadas son posibles, pero sumamente difíciles a esta altura por razones económicas. Ambos delanteros ganan en sus clubes, actualmente, entre cuarenta y cincuenta mil dólares, y aunque están dispuestos a rebajar en algo sus pretensiones, se estima que no aceptarían jugar en Nacional por menos de veinticinco mil de la moneda estadounidense, lo que obligaría al club a sumar unos ciento cincuenta mil dólares a lo largo del semestre.
Muy distinta es la situación con Sebastián Fernández, el delantero que jugara hasta hace poco en Defensor Sporting, y se encuentra ahora en Banfield con muy pocas oportunidades de jugar. Los negociadores tricolores buscarán encontrar un acuerdo con sus pares del «Taladro», con el aval de la reciente negociación por Martín Rodríguez, que hace horas, nada más, terminó con el defensa en Nacional; también juega a favor de los presididos por Alarcón, una buena relación entre el propio mandatario y el padre del jugador, un vínculo muy cercano que existe con un colaborador de las formativas del club, y las permanentes declaraciones del jugador sobre su deseo de jugar en el equipo de Los Céspedes.
En otro orden, vale consignar que la posibilidad de Nicolás Vigneri no existe (igual que cuando se habló de Carlos Grosmuller), mientras sigue estando muy cerca el misionero de Vélez Darío Ocampo. Anoche, un integrante de la Comisión de Contratos viajaba a Colonia para entrevistarse con Pelusso. Extraoficialmente, iba a buscar el sí del entrenador para avanzar en las tratativas con Cuevas y Castromán.
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