El Libro del Picaflor

–Picaflor, mire que usted está en deuda con sus lectores. Prometió hacer unas tortas fritas con un artículo publicado en la revista Decano y se ha hecho el chancho rengo.

–¡No sea bruto! El Picaflor lo que dijo el pasado martes en su columna fue que iba a «refritar» un artículo titulado «Lógica Tricolor», escrito por un Observador de la Olímpíca que hizo un análisis político de la interna de Nacional, tratando de demostrar por qué ganó el economista Eduardo Ache las elecciones al doctor Della Valle. Pero de ahí a que el Troquílido haya prometido tortas fritas hay una distancia como de la Tierra a la Luna.

–Perdóneme, pero mi ignorancia periodística a veces me lleva a meter la pata hasta el cuadril.

–Está perdonado… El editorial –en el fondo es una nota editorial, de opinión– empieza con un largo racconto de hechos históricos que pintan un poco las particularidades de la interna de Nacional a lo largo del siglo XX. «Si por nuestros mayores nos enteramos que el doctor Atilio Narancio, padre y abuelo de la victoria, fue censurado en una asamblea el 8 de febrero de 1940. Si el doctor Rodolfo Gorriti, presidente del quinquenio, horas previas a su fallecimiento se negó a ser velado en la sede, si el doctor De Brum Carbajal y Wilson Ferreira Aldunate el 10 de junio de 1953 recibieron en la Asamblea realizada en el Cine Uruguayo un voto de aplauso por aclamación y sin embargo entre octubre y noviembre renunciaron; si un connotado socio tiró tres volantes en la sede contra Roberto Espil, si el actual presidente de la Comisión Fiscal (doctor Enrique Tarigo) hizo un alegato a favor de Defensor Sporting, que de haber tenido éxito podía habernos costado el Campeonato Uruguayo obtenido este año (2000), ¿por qué el doctor Della Valle no podía perder las elecciones?», se pregunta el editorialista en el Nº 60 de Decano.

–¿Y?

–Ahora viene lo más jugoso de la nota… «Todos estos hechos entran contra la lógica tricolor. Este no es un artículo contra el economista Ache, a quien deseo la mejor suerte en estos tres años que se avecinan, sino pretende entender por qué el doctor Della Valle perdió las elecciones –desde mi punto de vista– era la persona más indicada para dirigir el club en el comienzo de este siglo», agregó el articulista.

–No caben dos interpretaciones: el Observador de la Olímpica es un «dellavallista» que sangra por la herida, ¿no?

–¡Por supuesto!. «Por su vasta experiencia en el fútbol, por el equipo de gente que lo rodeaba, por su dominio de la AUF, por su hábil relación con Casal, por ser odiado por Peñarol», era el hombre indicado.

–Pero Della Valle perdió democráticamente, porque los socios tricolores optaron por Ache.

–Bueno, eso es lo que intenta descifrar el editorialista de Decano argumentando esto: «Pensar que Della Valle no ganó las elecciones por los votos que le robó Felicini, por los votos del Interior, por la discutida figura de Oscar Magurno por su actuación en el basquetbol, por tener gente relacionada con el quinquenio, es ver el árbol y no ver el monte. Esto puede sonar feo pero Della Valle perdió las elecciones, porque el votante de Nacional es elitista», agregó.

–¿Así nomás?

–Sin anestesia. «A la hora de fijar el voto, nos fijamos en los apellidos y no en los conocimientos que tenga cada uno». Della Valle «no tiene la imagen necesaria para llegar a la presidencia. A Della Valle le faltaron los apellidos rimbombantes que del manejo del fútbol no entienden mucho, pero que nos apasiona que estén ahí. Nos gusta que nos presida alguien que nació en Carrasco y se llame, si es posible, Anchorena y Obes, y no que nos conduzca alguien que domine donde hay que dominar y que por añadidura nació en la calle San Juan. Esto es así y no tiene vuelta».

–¿Al economista Ache no le reconoce ningún atributo personal ese señor?

–Dice textualmente: «El economista Ache con su imagen de ministro de Industria y Energía y presidente de Ancap, quien era acompañado –dicho esto con el mayor respeto– por ilustres desconocidos, aunque sin duda excelentes nacionalófilos», ganó las elecciones. «Además fue patrocinado por los pesos pesados… Ache fue apoyado por el presidente de la República, doctor Jorge Batlle, el intendente de Montevideo, arquitecto Mariano Arana, el senador Nin Novoa, el senador Astori, el doctor Enrique Tarigo, el señador Luis A. Heber. ¿Alquien vio alguna vez a Jorge Batlle en el Estadio alguna vez», se pregunta el editorialista.

–El hombre cortó grosísimo.

–El remate de la nota fue durísimo. «Della Valle perdió las elecciones porque es penalista y Ache ganó porque era economista. Ahora bien, elegimos el estilo de conducción economista pero suplicamos a los penalistas que no se vayan. Con razón hubo festejo en Galicia y Minas. No tengo dudas de que en los próximos tres años el dueño de la AUF seguirá siendo el doctor Balbi y el presidente de Nacional, disfrazado, será el doctor Della Valle, aunque los méritos se los lleve otro», sentenció el editorialista de Decano.

–Sinceramente, esta nota va a dar que hablar en la sesión de la Comisión Directiva de hoy, ¿no?

–Delo por hecho.

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