Alarcón se va quedando solo
Aunque cuenta con el apoyo de varias personas afines a su conducción en diferentes esferas del club, en la Comisión Directiva el presidente tricolor va quedando cada vez más solo tras el alejamiento -por diferentes motivos- de la mayoría de los dirigentes titulares electos hace dos años.
El quebranto de salud por el que atraviesa el secretario de la institución Daniel Barreiro, uno de los dirigentes más cercanos al presidente en los últimos tiempos, representa un duro golpe para Ricardo Alarcón, ya que pierde a su gran ladero por un buen tiempo, puesto que se presume demorará en volver a la Directiva, si es que lo hace. El mandatario se ha mostrado muy preocupado por la salud del secretario de la institución, a tal punto de que el sábado no concurrió a ver al equipo al Estadio Centenario para quedarse junto a su amigo, y desde ya sabe que enfrentará el año que viene un período muy duro, sobre todo si no consigue en forma urgente un éxito deportivo (que no sería solamente ganar el clásico, sino también el campeonato).
Desde hace un buen tiempo, la situación política en los tricolores se encuentra absolutamente polarizada, aunque los involucrados se muestren renuentes a reconocerlo: por un lado están quienes apoyan más que nunca la labor del presidente, su campaña en favor de la «Cultura Nacional», la forma de manejar al club, la política impuesta en la negociación con los empresarios y su afán por transformar la institución, haciéndola viable e independiente; en la vereda opuesta están los que critican su estilo presidencialista, tanto los que se opusieron desde el primer momento como unos cuantos que se han ido desgastando a lo largo de estos dos años y se alejaron de la Comisión Directiva, desde «Fito» Sayago en los primeros tiempos, hasta Eduardo Giovaninni en las últimas semanas.
Sin secretario
Daniel Barreiro fue sometido en la víspera a una pequeña intervención quirúrgica debido a una afección pulmonar, en el marco de una serie de estudios que se le están realizando para comprobar la entidad de la misma, y aunque formalmente no formalizó su pedido de licencia, su alejamiento del cargo sería bastante extenso, pues obviamente priorizará su recuperación.
En su ausencia, el prosecretario del club debería reemplazarlo, pero también el doctor Walter García Torres acaba de solicitar licencia.
La lamentable afección que aqueja a Barreiro deja a la Directiva tricolor funcionando con solamente dos de los dirigentes titulares electos actuando de manera ininterrumpida junto al presidente, que en algún momento también estuvo a punto de pedir licencia.
En efecto, solo Carlos Rodríguez Batlle y Atilio Narancio (en principio vinculado a la lista opositora) se han mantenido «cerca» del presidente, ya que el resto han estado de licencia, lo están actualmente o ya han renunciado a su cargo.
El primero en alejarse de la Directiva alba fue nada menos que el vicepresidente Víctor Della Valle, cuyo lugar no aceptó ocupar el Dr. Gervasio Guillot y sí lo hizo Jorge Pazos, pero entre los integrantes del «oficialismo» también se alejó Juan Ache, el profesor Giovannini y en su momento Miguel Pedrín Deus, que estuvo de licencia varios meses.
También hubo bajas entre los integrantes de una «oposición» que ha sido muy crítica con la labor presidencial, encabezada por Pablo Martínez, siguiendo por el Dr. García Torres y el renunciante Adolfo Sayago, en cuyo lugar ingresó Morgan Martínez, otro crítico de la figura del presidente.
Los detractores de Alarcón le achacan la falta de resultados deportivos, por acumular dos años sin pelear el Campeonato Uruguayo, propiciando la afirmación que titula la nota: el presidente parece haber quedado bastante solo al frente del club, a tal punto que en cierto círculo, en forma sumamente reservada, se está gestando una gran fuerza opositora para los comicios del año que viene.
Compartí tu opinión con toda la comunidad