"Un padre que pone a su hijo a boxear, tiene un error mental"
Roberto «Mano de Piedra» Durán es uno de los máximos referentes del boxeo mundial de todos los tiempos.
Fue campeón mundial en cuatro pesos diferentes en forma profesional, es integrante del salón de la fama de Los Angeles y protagonista de inolvidables combates ante «Sugar» Ray Leonard. El panameño, no pierde su gracia y estilo a la hora de declarar: «peleé en la época de verdaderos boxeadores, verdugos del ring.
Dios me puso en la época donde estuvieron los mejores púgiles de la historia y eso es inolvidable y habla del mérito que tenía ser campeón.
Hoy en día cualquiera es campeón y se hace millonario. Antes, obtener un cinturón era casi un milagro». Al referirse a sus comienzos el ex púgil comentó: «nací en una casa de piedra, de allí surge mi apodo, donde no teníamos con que comer por lo que tuve que salir a batallar la diaria. Limpié zapatos y vendí diarios, hasta que conocí el boxeo.
El propósito de Roberto Durán era poder comer, conseguir dinero para hacerlo todos los días «y por suerte lo pude lograr».
Más tarde nos comentó que con el correr de su carrera tuvo ante «Sugar» Ray Leonard una rivalidad especial, en peleas épicas por títulos mundiales: «es que los promotores de EEUU son muy vivos y saben que vende más una pelea entre un púgil latino y uno norteamericano que dos de esa nacionalidad. La pelea se transforma en un guerra y eso pasaba con ‘Sugar Ray’. Fueron peleas inolvidables cualquiera de ellas».
Recordando como le fue al sentenciar: «la primera la gané bien, la segunda y la tercera no las tendría que haber aceptado, pero la tentación por la bolsa económica fue muy grande y lo hice igual. En esas no pude vencer».
Al referirse a su presente, comentó que llegó al Uruguay acompañado por sus hijos: «mis hijos practicarán cualquier tipo de deporte menos boxeo por lo que implica la dureza de ese deporte. Si Dios me puso a mí en él fue por algo, pero un padre que pone a su hijo a practicarlo tiene un grave error mental».
Durán no tiene dudas de la importancia de la educación en la vida de un deportista, hecho que le transmite a sus hijos a diario: «es muy importante. Yo vivía en la pobreza y fui a la escuela muy poco. Panamá no es un país comunista, entonces, a diferencia de Cuba, hay que salir a pelearla para buscar el sustento para la familia, no teníamos nada asegurado y por eso tampoco pude hacerlo. Igualmente estoy en contra del comunismo, porque si bien tiene cosas positivas, tiene sus cosas negativas como tener que vestir, comer y hacer lo que te dicen y eso no va conmigo. Nada como mi libertad, la cual defiendo a muerte».
Por último afirmó que siente que este deporte ya no es lo mismo de antes: «con los boxeadores que hay hoy en día, «Mano de Piedra» sería el rey.
Siempre fui un boxeador inteligente sobre el ring y que no me dejaba pegar nunca. Con el nivel de boxeo de hoy, haría destrozo».
Entre sus pendientes Durán comentó que le hubiera gustado pelear con Leonard como «hombres» y no con las «trampas» que se hicieron y recuperar todo el dinero: «que mi manager me robó tras años de carrera».
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