El libro del Picaflor

Troquílido, ¿cómo cayó en el seno de la Asociación la eliminación de la Sub 20 en Ecuador?

–La verdad que es difícil contestar esa inquietud suya porque la Asociación en las últimas horas ha estado con el permiso de la Real Academia Española «desenada».

Perdóneme pero no entiendo nada. Vaya al grano y hable claro.

–Ocurre que usted le pidió una información al Troquílido que no se la puede brindar por la sencilla razón que hace varios días que el común denominador es la desolación en materia directriz.

¿Hay pandemia en la AUF?

–No, no, se ha registrado un virus que según los especialistas se llama «puntadeleste beach» y ha obligado a los neutrales a ausentarse hacia el departamento de Maldonado. Nobleza obliga, según datos que le proporcionaron fuentes confiables al plumífero, los dos dirigentes que han sido vistos en las últimas 72 horas en la Asociación fueron el presidente de la Mesa Ejecutiva Washington Rivero y el flamante neutral contador Humberto Capote.

¿Capote se ha puesto la AUF al hombro?

–Se le vio el lunes y ayer en las oficinas de la Asociación. El lunes estuvo varias horas recabando información vinculada con el área contable, habló con los contadores Fernando Sureda (gerente) y Ricardo Rodríguez (contador rentado) y ayer regresó a la calle Guayabo. Es evidente que Capote está recogiendo información de primera mano para saber dónde está parado en el arranque de su gestión.

Cuando vea el balance 2000 se va sorprender, ¿no?

–No le quepa la menor duda. El balance 2000 está prácticamente pronto, están dándole los últimos retoques, ha sido auditado por la Comisión Fiscal para ser repartido a los clubes. La Asamblea Ordinaria será convocada para el miércoles 31 para analizar el mismo, así como la Memoria del mismo ejercicio. Los números en rojo van a sorprender a varios dirigentes cuando llegue el libraco a sus manos y eso que se comenta que el gasto en «fijador» para el maquillaje fue importante.

En otras palabras, el fútbol uruguayo está casi al garete por las vacaciones de los dirigentes.

–Mire, usted sabe que El Picaflor tiene el trato cortado con el presidente Figueredo porque un alcahuete le cantó un verso, él se lo creyó y a partir de ese momento, salute Garibaldi. Esta situación, no impide al Troquílido mantener la objetividad: la Asociación cuando está el presidente en Montevideo tiene un ritmo y cuando él no está, tiene otro muy diferente. Los demás neutrales desaparecen con frecuencia y la sensación que se respira allí es de mucha orfandad política. Ojalá que Capote le imponga otra dinámica a su gestión porque si se repiten los viajes del presidente Figueredo en 2001 como el año pasado, el fútbol uruguayo va a estar como el cuento de Horacio Quiroga…

¿Cómo?

–A la deriva. La excepción son los integrantes de las Mesas Ejecutivas (de Primera y Segunda División) que están al pie del cañón para comerse las verdes y ponerle el pecho a las balas. Cuando están las maduras, como ocurrió por ejemplo con el homenaje a la Sub 17 que ganó la Copa João Havelange en Brasil, para esas ocasiones, siempre está el presidente.

Claro, ahora que la Sub 20 perdió en Ecuador, ¿quién va a querer aparecer como el padre de la derrota?

–Más de uno está preparando el cuerpo para sacárselo a la jeringa y quieren cargarle al «Gordo» Púa toda la responsabilidad del fracaso. Se olvidan del escaso apoyo que le dieron al Consejo Unico Juvenil para preparar el equipo, del esfuerzo que hicieron los jugadores y técnicos que renunciaron al cobro de los viáticos para poder hacer la aclimatación a la altura… Es mucho más fácil apuntarle a Púa porque como tiene espalda ancha, puede cargar con la frustración. La derrota va a venir como anillo al dedo para que algunos pidan la revisión del proceso de las selecciones juveniles, argumentando como Figueredo, que son la causa de los déficit de la Asociación. Como si la selección cinco estrellas de Passarella no le ocasionara gastos a la AUF.

¡Andaaá!

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